
La NASA confirmó que la misión Artemis II despegará el próximo 6 de marzo desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida, luego de completar con éxito el ensayo general de carga de combustible del cohete Space Launch System (SLS). El anuncio marca un paso decisivo en el regreso de la humanidad a la órbita lunar tras más de medio siglo.
El simulacro final —conocido como wet dress rehearsal— se realizó en la plataforma 39B y replicó cada etapa prevista para el día del lanzamiento. Tras la prueba, los cuatro astronautas que integran la tripulación volvieron a cuarentena preventiva, como parte del protocolo sanitario previo al vuelo.
Durante el ensayo nocturno, ingenieros y científicos ejecutaron la secuencia completa de operaciones: desde la inyección de propelentes criogénicos hasta el conteo final. Los equipos técnicos supervisaron el llenado total de hidrógeno y oxígeno líquido en el SLS, el lanzador más potente construido por la agencia, bajo condiciones reales de despegue.
La validación no era un detalle menor. Días atrás, una filtración de hidrógeno había obligado a cancelar el procedimiento cuando ya estaba avanzado, lo que generó preocupación sobre los sistemas criogénicos y puso en pausa el cronograma. La repetición sin inconvenientes permitió ajustar aspectos técnicos y mantener la ventana de lanzamiento prevista para comienzos de marzo.

Con el ensayo superado, la misión entra en su etapa final. La cuarentena de la tripulación —heredada en parte del programa Apolo y adaptada a estándares modernos— busca reducir cualquier riesgo sanitario antes de un viaje en el que la asistencia médica es limitada. En paralelo, la agencia avanza con revisiones de sistemas, análisis de datos y certificaciones técnicas.
Artemis II será el primer vuelo tripulado alrededor de la Luna desde las históricas misiones del programa Apolo. A diferencia de Artemis I, lanzada sin tripulación en 2022, esta segunda etapa llevará a bordo a cuatro astronautas: tres estadounidenses —incluida la primera mujer que viajará al satélite natural— y un canadiense, en una muestra de cooperación internacional.
Durante la misión, la nave Orion realizará un sobrevuelo sin alunizaje para validar sistemas de navegación, soporte vital y comunicaciones en el espacio profundo. Si no surgen nuevos imprevistos, el 6 de marzo comenzará un nuevo capítulo en la exploración humana, con la mirada puesta otra vez en la órbita lunar.
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