
Boca afrontará este jueves uno de los partidos más importantes de su semestre cuando visite a O’Higgins de Chile por la revancha de los playoffs de la Copa Sudamericana. El encuentro se disputará desde las 21.30 en el estadio El Teniente de Rancagua y tendrá al Xeneize obligado a mostrar una reacción después del duro golpe sufrido ante Deportivo Riestra.
La derrota por 3-0 ante el conjunto del Bajo Flores generó una fuerte autocrítica interna y aumentó la presión sobre un equipo que ahora tendrá que defender en territorio chileno la ventaja mínima obtenida en el partido de ida. La clasificación a los octavos de final aparece como el principal objetivo y, al mismo tiempo, como una oportunidad para recuperar confianza.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena decidió realizar siete modificaciones respecto del equipo que cayó ante Riestra y cambiar el esquema táctico. Boca dejará el 4-2-3-1 utilizado en el primer encuentro ante O’Higgins para apostar por un 4-3-1-2, con la intención de fortalecer el mediocampo y proteger la diferencia conseguida en La Bombonera.
Uno de los regresos más importantes será el de Leandro Paredes, quien descansó ante Riestra luego de una exigente seguidilla que incluyó la final del Mundial con la Selección argentina y el encuentro de ida frente al conjunto chileno. El mediocampista compartirá la mitad de la cancha con Santiago Ascacíbar y Milton Delgado.

Boca cambia el equipo para buscar la clasificación
Entre las modificaciones también estará el regreso de Leandro Lozano, recuperado de una distensión en el músculo semimembranoso izquierdo que lo había dejado afuera de los últimos dos partidos. El lateral uruguayo ocupará el sector derecho en lugar de Malcom Braida.
En el arco continuará Álvaro Montero, pese a los cuestionamientos recibidos luego de la goleada ante Riestra. La defensa tendrá además los regresos de Nicolás Figal y Ayrton Costa, que conformarán la dupla central junto a Lautaro Blanco, quien mantendrá su lugar por el lateral izquierdo.
Por delante de los tres mediocampistas estará Tomás Aranda, encargado de darle conexión al equipo y abastecer a Sebastián Villa y Miguel Merentiel. Los delanteros tendrán la misión de aprovechar los espacios que pueda dejar O’Higgins, que estará obligado a buscar el triunfo para revertir la serie ante su público.
La probable formación de Boca será: Álvaro Montero; Leandro Lozano, Nicolás Figal, Ayrton Costa y Lautaro Blanco; Santiago Ascacíbar, Leandro Paredes y Milton Delgado; Tomás Aranda; Sebastián Villa y Miguel Merentiel.
El árbitro del encuentro será el colombiano Wilmar Roldán.
La cuenta que tiene Boca para avanzar
Boca llega a la revancha con una ventaja mínima obtenida en el partido de ida, por lo que sabe que un triunfo o un empate le permitirá avanzar a los octavos de final de la Copa Sudamericana.
Una derrota por un gol de diferencia llevará la definición directamente a los penales, mientras que una caída por una diferencia mayor dejará al Xeneize eliminado de la competencia.
El ganador de esta serie enfrentará en los octavos de final a Deportivo Recoleta de Paraguay.
Más allá de lo estrictamente futbolístico, el partido en Chile representa una prueba clave para Boca. Después de una actuación preocupante ante Riestra, el equipo necesita recuperar solidez, confianza y resultados. La Copa Sudamericana aparece como una de las principales competencias que todavía tiene por delante y la clasificación puede marcar el rumbo de buena parte de lo que resta del semestre.
Por eso, Boca se juega mucho más que una clasificación en Rancagua: necesita responder en un escenario internacional y demostrar que puede dejar atrás el golpe sufrido en el ámbito local.
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