
Ángel Di María fue uno de los grandes protagonistas de la fiesta de Central en Rosario. Después de conquistar la Supercopa Internacional 2026, el delantero se sumó al festejo junto al plantel y celebró como un hincha más frente a una multitud que se acercó al Monumento a la Bandera.
El equipo llegó al lugar a bordo de un colectivo ploteado de azul y amarillo, con la inscripción “Campeón Supercopa Internacional 2026“. Desde el techo del vehículo, los futbolistas levantaron y revolearon la copa mientras los hinchas cantaban, saltaban y acompañaban la caravana con banderas, bombos, humo y pirotecnia.
Pero todas las miradas estuvieron puestas especialmente en Di María, quien apenas 20 días después de regresar al fútbol argentino volvió a festejar un título con el club de sus amores. El delantero se mostró completamente desatado durante la celebración y acompañó cada canción y cada movimiento de los hinchas.
¡FIDEO, DESATADO POR COMPLETO! Ángel Di María, como hincha más festejando con los fanáticos canallas la consagración de Rosario Central en la #SupercopaInternacional 🏆 pic.twitter.com/x9eaYTPANr
— SportsCenter (@SC_ESPN) September 29, 2026
#Central Di María en los festejos del monumento. Parece que ganó el trofeo más importante de su carrera pic.twitter.com/8xmzMYMKP8
— InfoCanaya 8⭐️ (@InfoCanaya) September 30, 2026
Di María, como un hincha más
El Fideo había dejado clara semanas atrás su intención de continuar jugando y de seguir consiguiendo títulos con Central: “Todos me quieren retirar, pero no va a pasar. Lo digo siempre: no me quiero retirar. Quería volver al fútbol argentino. Quiero seguir ganando cosas, ser campeón”.
Y en el Monumento cumplió con esa premisa. Al ritmo de la percusión y de los hits de la banda de la Academia rosarina, Di María agitó los brazos, cantó y se entregó por completo al festejo.
La escena reflejó la conexión del delantero con el club y con los hinchas, que lo recibieron nuevamente como uno de los grandes ídolos de la institución.

El festejo oficial estaba previsto para las 19, aunque la celebración comenzó varias horas antes. Los hinchas de Central ya habían tomado las calles de Rosario y se fueron acercando progresivamente al punto de encuentro.
Con camisetas, banderas, bombos y bengalas, familias, grupos de amigos y fanáticos de todas las edades participaron de una caravana que fue creciendo minuto a minuto y tiñó distintos sectores de la ciudad de azul y amarillo.
Sobre el techo del colectivo no estuvo solamente Di María: más de 30 jugadores se sumaron a la fiesta y protagonizaron saltos, gritos y canciones junto a los simpatizantes.

La celebración llegó después de un partido que también había dejado polémicas, disturbios sobre el final y audios del VAR, pero nada de eso impidió que la gente se volcara a las calles para celebrar el tercer título de Central en tres años, la decimocuarta estrella de su historia.
Además del festejo, el plantel de Almirón recibió un importante impulso anímico de cara a la recta final de la temporada, en la que buscará pelear por el Clausura y mantenerse en la disputa por la tabla anual.
Y en medio de toda esa fiesta, hubo una imagen que quedó por encima de todas: Di María, copa en mano y completamente enloquecido, festejando junto a los hinchas de Central.
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