
El jurado de Enjuiciamiento del Consejo de la Magistratura dará su veredicto este jueves y resolverá si hace lugar al pedido de destitución por mal desempeño del juez federal de Rosario Gastón Salmain. El magistrado está procesado penalmente por presuntamente cobrar coimas a cambio de fallos y acusado de haber omitido en su declaración jurada que había sido cesanteado del Poder Judicial.
La audiencia fue convocada para las 9.30. La decisión estará en manos de los jueces Marcelo Bartumeu Romero y Néstor Barral; las senadoras María Belén Monte de Oca (LLA) y María Florencia López (UxP); los diputados Nicolás Mayoraz (LLA) y Christian Alejandro Zulli (UxP), y la abogada Ana Beatriz Fernández.
Si el jury considera que hubo mal desempeño, Salmain será destituido. En caso contrario, podrá continuar en funciones. Salmain juró como juez federal en Rosario en mayo de 2023. Desde diciembre pasado está procesado por incumplimiento de los deberes de funcionario público, cohecho pasivo agravado y prevaricato. Los procesamientos fueron revisados y confirmados por la Cámara Federal de Rosario y la Cámara Federal de Casación Penal.
La causa penal investiga la presunta manipulación de un expediente para favorecer a un fideicomiso con la transferencia de u$s 10 millones a cuentas del exterior, entre septiembre de 2023 y abril de 2024, a cambio de una coima de u$s 200.000. El empresario Fernando Whpei, señalado como beneficiario de la maniobra, declaró como arrepentido en la investigación contra el exjuez rosarino Marcelo Bailaque. Por el caso también fue procesado un lobbista judicial. En ese expediente se ordenó la detención domiciliaria de Salmain, aunque la medida no llegó a hacerse efectiva.
En paralelo, el Consejo de la Magistratura investigó si el juez ocultó en sus concursos antecedentes vinculados con su salida del Poder Judicial. La acusación sostiene que, cuando era empleado judicial, propuso a una trabajadora de la mesa de entradas de la Cámara de la Seguridad Social manipular sorteos para asignar expedientes al juzgado donde se desempeñaba, en beneficio del estudio jurídico en el que trabajaba. Tras la denuncia, fue procesado penalmente y resolvió la causa mediante una probation. En 2002, la Corte Suprema lo cesanteó.
Los consejeros Luis Juez, Diego Barroetaveña y Jimena de la Torre, que actuaron como fiscales en el jury, pidieron su destitución. Durante el proceso, Juez cuestionó duramente la conducta del magistrado y su designación para ejercer funciones en Rosario.
La defensa, a cargo de los abogados Yamil Castro Bianchi y José Manuel Ubeira, rechazó las acusaciones. Sostuvo que no correspondía cuestionar la actuación del juez en la denominada causa Attila, cuestionó la declaración del arrepentido y relativizó la omisión de su antecedente laboral, al argumentar que no estaba obligado a informar su cesantía.
En sus últimas palabras ante el jury, Salmain defendió su desempeño y rechazó los cuestionamientos: “Cuando concursé lo hice en el convencimiento de que podía desempeñar el cargo, intenté ser el mejor juez que pude ser. Lo que dicen los empleados… Eso soy yo. No soy lo que dice la acusación”. Y concluyó: “Yo me caí. Pero me levanté y camino”.
Comentarios