
Después de varios intentos fallidos, la Municipalidad de Rosario finalmente adjudicó la concesión de la Guardería Náutica Centro, uno de los predios más estratégicos de la costa central, frente al Monumento a la Bandera. La decisión quedó oficializada este jueves mediante el Decreto N° 1431 y recayó en la alianza integrada por Obring SA, Flexio SA, Crucijuegos SRL y el empresario Gabriel Adrián Guglielmino, que había sido la única oferta presentada en la licitación abierta en junio.
La concesión será por 15 años, con opción de una prórroga de hasta 24 meses, y contempla la ejecución de obras, la explotación comercial y el mantenimiento del predio ubicado en Comunidad Foral de Navarra y Gregorio Perdriel. El decreto publicado en el Boletín Oficial Municipal marca el cierre de un proceso que venía arrastrando varios intentos frustrados en el pasado.
La apertura de sobres se había realizado el 9 de junio, cuando la propuesta de esta alianza quedó como la única oferta en carrera. Luego de analizar la documentación y el proyecto, la Comisión Evaluadora recomendó la preadjudicación y, el 22 de septiembre, la Junta de Compras aconsejó formalmente avanzar con la adjudicación.
Según pudo saber este medio, aún falta un paso administrativo clave, ya que la sociedad que tendrá a su cargo la concesión deberá constituirse como una Unión Transitoria de Empresas (UTE) antes de la firma del contrato y acreditar su inscripción correspondiente. Si no cumple con ese requisito, la adjudicación quedará sin efecto.
Una alianza que juntó a varios jugadores de peso
La propuesta había llamado la atención desde la apertura de sobres por reunir a empresas y empresarios con perfiles diferentes. Obring, la desarrolladora de la familia Gagliardo, aporta experiencia en el negocio de las guarderías náuticas, con Puerto Ludueña bajo su gestión, y en proyectos de alto perfil como la megatorre de Puerto Norte. En los últimos años, además, se consolidó como uno de los principales jugadores de la obra pública. Por su parte, Flexio suma su perfil vinculado al sector de la construcción.
A la sociedad también se incorporó Crucijuegos, firma vinculada al desarrollo de plazas y espacios recreativos -que hace su debut absoluto en licitaciones municipales- y Gabriel Guglielmino, empresario relacionado con los sectores financiero e inmobiliario y titular de la desarrolladora inmobiliaria Qala y Prendo (un marketplace de préstamos prendarios para la compra de vehículos).

La particularidad fue que algunos de los actores que aparecían en un principio como competidores terminaron formando parte de la misma propuesta. En la previa de la licitación, Obring y el grupo vinculado a Guglielmino aparecían como interesados por separado, pero finalmente confluyeron junto a Flexio y Crucijuegos, que tiene como referente a Ignacio Imaz, en una única oferta.
El proyecto no se limita a mantener la actual guardería. La licitación fue diseñada para transformar el predio y darle nuevos usos, con la incorporación de infraestructura para embarcaciones, oficinas administrativas, servicios para navegantes, locales comerciales y propuestas gastronómicas. La idea es que el lugar pueda generar actividad durante todo el año y deje de funcionar únicamente como espacio para guardar embarcaciones.
Una concesión de largo plazo
El negocio tendrá una duración inicial de 15 años y la Municipalidad podrá extenderlo por otros 24 meses. El contrato comenzará a regir 30 días después de su celebración, y el canon mínimo mensual estipulado se fijó en $28 M.
La adjudicación representa un nuevo capítulo para un predio que durante años estuvo en el centro de distintos intentos de reconversión. La licitación que acaba de resolverse fue la cuarta vez que el municipio salió a buscar un concesionario, después de tres procesos anteriores que no lograron llegar a una adjudicación definitiva.
El cambio de estrategia pasó por ampliar el negocio más allá de la guardería náutica. El nuevo esquema incorporó desde el comienzo usos comerciales, gastronómicos y recreativos, buscando hacer más atractivo el proyecto para los inversores y darle mayor movimiento a una zona privilegiada de la costa rosarina.
La ubicación también explica buena parte del interés. El predio está frente al Monumento a la Bandera y a pocos metros de la Estación Fluvial, en uno de los sectores más transitados y reconocibles del frente costero.
Con la adjudicación ya firmada por decreto, la alianza de Obring, Flexio, Crucijuegos y Guglielmino queda a un paso de tomar formalmente las riendas del lugar. El próximo capítulo será la firma del contrato y el inicio de un proyecto que busca cambiarle la cara a uno de los últimos grandes espacios disponibles en la costa central de Rosario.
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