
En un contexto de fuertes tensiones comerciales a nivel global, el experto en economía real y comercio exterior, Miguel Ponce, analizó las implicancias del reciente encuentro entre los líderes de Estados Unidos y China. En diálogo con Antes de Todo, el especialista detalló los alcances de esta tregua internacional, su impacto directo en las exportaciones argentinas y las razones detrás de la presión alcista sobre el dólar que golpea al país.
Un reseteo del poder mundial y sus efectos locales
Ponce destacó que la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping refleja una clara transición en la hegemonía global, donde el país asiático llega con ventajas estratégicas, como su enorme superávit comercial y el control casi total de minerales clave. “A ver, obviamente venimos en un proceso de reseteo del poder mundial; lo que hemos visto es un encuentro entre el titular de una potencia, un hegemón en decadencia, en declive, que es Estados Unidos (…) y encontrándose con el titular de un hegemón emergente que es China”, definió el analista.
Según el experto, si bien se lograron avances, la cumbre dejó sabor a poco en cuestiones de fondo. “Básicamente yo diría ha habido más ruido que nueces, o sea, se esperaban resultados un poco más concretos y por eso deja una suerte de balance agridulce”, sentenció. Lo que prima ahora, explicó, “es una dinámica de competir sin romper, la tensión se mantiene pero priorizan ambos la estabilidad para evitar un conflicto abierto”.
En el plano nacional, esta tregua trae consecuencias directas. La decisión de China de volver a comprarle soja y carbón a Estados Unidos amenaza con variar los precios internacionales. “Nosotros estábamos aprovechando mucho los precios elevados ¿no cierto? por esta restricción que tenía China de comprarle a los Estados Unidos”, advirtió Ponce. A la par, una menor tensión global podría hacer caer el valor del crudo en la zona del Golfo, afectando los ingresos petroleros de Vaca Muerta, que actualmente son la principal fuente de dólares de la Argentina.
Presión cambiaria y el tablero geopolítico regional

Más allá del acuerdo bilateral, el especialista remarcó que existe un factor externo independiente que golpea con mayor dureza a la economía nacional: la decisión de la Reserva Federal estadounidense de aumentar las tasas de interés. “Se va a consolidar esto que denominamos vuelo a la calidad: que es que cuando los bonos del Tesoro de los Estados Unidos suben sus rendimientos, los capitales que están afuera en países emergentes (…) se refugian en esos bonos del Tesoro (…) generando una presión en nuestro caso sobre el dólar”, detalló Ponce, vinculando este fenómeno con la tendencia alcista de la divisa en el mercado local.
Finalmente, al evaluar el escenario internacional y su impacto en el Gobierno, el experto subrayó cómo el calendario electoral del exterior juega su propio partido. “Hay tres elecciones claves para Javier Milei en este orden: primero (…) Bolsonaro o Lula; segundo (…) la elección de Netanyahu; y la tercera (…) que es la más importante para Milei que es Trump”, enumeró.
Al profundizar sobre la situación de Brasil, el analista fue contundente respecto al avance oriental en la región y la disputa monetaria: “Brasil y China hace rato vienen ya intercambiando sus monedas en el comercio exterior, es decir, usando para pagar importaciones y exportaciones tanto yuanes como reales. Esto debilita el dólar, no lo va a hacer desaparecer ni lo pone en peligro de desaparición, pero le quita la hegemonía”.
Escuchalo acá:
Comentarios