
Dos años de persecución sistemática, insultos y hostigamiento estallaron el último martes en un ataque directo. Juan y Nicolás, dueños de un local gastronómico en la localidad cordobesa de La Granja, sobrevivieron a una brutal agresión a machetazos perpetrada por un comerciante vecino que, según denuncian, juró que debían “desaparecer” por su orientación sexual.
La emboscada ocurrió cuando la pareja regresaba en auto desde la ciudad de Córdoba junto a un empleado. Al detenerse frente a un comercio local, el agresor cruzó su vehículo, se bajó y abordó a Nicolás directamente dentro del habitáculo. Primero lanzó golpes de puño; luego, extrajo un machete de su auto y desató una ráfaga de impactos. La víctima salvó su vida por un detalle fortuito: el grosor de la campera que llevaba puesta logró amortiguar los cortes.
“Es una homofobia asquerosa. Dice que a los putos hay que cagarlos matando y que tienen que desaparecer de La Granja. El martes esto colapsó”, relató Juan. El asedio no es nuevo. Los comerciantes aseguran que tanto el agresor como su hijo los acosan en la vía pública y los difaman en redes sociales desde hace 24 meses.
El caso está en manos del fiscal de instrucción de Jesús María, Guillermo Monti. El expediente ya cuenta con la denuncia formal, registros fotográficos de las heridas y los videos que captaron la secuencia completa del intento de homicidio. Se espera que en las próximas horas la fiscalía dicte medidas restrictivas de urgencia y confirme la imputación del atacante para garantizar la seguridad de las víctimas.
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