
Victoria Olives tiene 26 años y está a punto de afrontar uno de los desafíos más importantes de su carrera deportiva. La atleta rosarina será una de las representantes argentinas en los Juegos Suramericanos Santa Fe 2026, donde competirá en los 800 metros llanos. La prueba será el jueves 24 de septiembre, en el CARD de Santa Fe.
Su presente deportivo llega después de una temporada especialmente intensa. En agosto, Olives se consagró campeona nacional de mayores en los 800 metros con un tiempo de 2:06.74, su mejor marca personal y récord del campeonato.
Pero detrás de esos poco más de dos minutos de competencia hay años de entrenamiento, sacrificios y una decisión que cambió su vida.
Olives comenzó en el atletismo casi de casualidad. Hasta los 19 años jugó al hockey, pero durante su etapa escolar participó de Santa Fe Juega, donde tuvo su primer contacto con las carreras de media distancia.
En aquella época vivía en Alcorta y su mamá, que era directora de la escuela, fue quien la anotó para competir y la experiencia terminó de convencerla. “Me anoté, probé, me gustó, porque gané, y quería seguir corriendo y quería ir al pueblo de al lado a ver a quién le ganaba”, contó entre risas.
Durante algunos años continuó con ambas disciplinas hasta que, después de mudarse a Rosario, comenzó a sentir que el atletismo podía llevarla más lejos. En 2019 volvió a entrenar y, después de la pandemia, tomó una decisión definitiva.
“Yo quería llegar a lo que estoy logrando hoy en día con el atletismo, y yo era consciente que con el hockey no lo iba a lograr, no sabía cómo iba a ser con el atletismo, pero no había probado nunca, así que ahí lo decidí”, explicó. Finalmente, se federó en 2021.
“Es una de las pruebas más duras”
Los 800 metros combinan velocidad y resistencia y obligan a los atletas a sostener un ritmo extremo durante dos vueltas a la pista. “Todos los que conocen del atletismo dicen lo mismo, es una de las pruebas más duras. Es la más larga velocidad y la más corta resistencia”, explicó Olives.
La estrategia es clara: salir fuerte desde el comienzo y resistir hasta el final. Los entrenamientos, justamente, buscan preparar al cuerpo para soportar ese esfuerzo. “Los entrenamientos son muy duros porque es todo de tolerancia láctica, viste, correr con el ácido láctico te queda todo duro. Te quema también”, relató.
Y la competencia no es muy diferente. Para Olives, los primeros 200 metros son fundamentales para ubicarse bien en el pelotón: “Yo mentalmente es salir a hacer 200 metros lo más rápido que puedo y ahí tengo que aguantar”
Una marca que hizo historia
El presente de Victoria tiene un dato que explica por qué llegó a los Juegos Suramericanos. En agosto se quedó con el título nacional de mayores y estableció una marca de 2 minutos, 6 segundos y 74 centésimas.
El registro también le permitió establecer un récord de campeonato que llevaba décadas vigente. “Y con ese tiempo hice récord de campeonato, que hacía 32 años que no se corría tan fuerte un nacional”, explicó.
El resultado confirmó además una evolución que comenzó a hacerse visible durante este año. Después de más de un año sin poder bajar de los 2:10, tomó una decisión importante.
El sueño de competir y las dificultades del deporte amateur
Olives también puso sobre la mesa una realidad que atraviesan muchos deportistas argentinos: la dificultad para sostener una carrera deportiva sin un respaldo económico permanente. “No es algo que durante todo el año te están apoyando, te están bancando”, explicó.
En su caso, destacó el acompañamiento recibido por parte de la provincia para participar de los Juegos Suramericanos, pero señaló que competir internacionalmente implica costos difíciles de afrontar. “Porque acá en Argentina hay pocos torneos que estén avalados así por la World Athletic y que te sumen puntos”, sostuvo.
Según explicó, para sumar puntos y mejorar el posicionamiento internacional muchas veces es necesario viajar al exterior, algo que no todos los atletas pueden costear. “Y para sumar puntos tenés que ir a competir afuera. Pero a nadie nos banca ir a competir afuera.”
Como ejemplo, contó el caso de una atleta argentina que consiguió un récord sudamericano en 1500 metros y tuvo que organizar rifas para poder viajar a competir a Europa.
Ahora, después de años de combinar hockey, trabajo, estudio y atletismo, Victoria Olives está a punto de cumplir uno de sus grandes objetivos. La atleta rosarina forma parte oficialmente de la delegación argentina que participará en Santa Fe 2026 y será una de las representantes nacionales en los 800 metros.
Viajará a Santa Fe el 19 de septiembre, junto con el resto de la delegación de atletismo, para afrontar la competencia durante la segunda semana de los Juegos. Después de tantos años de preparación, el desafío será correr dos vueltas a la pista y volver a demostrar que todo ese esfuerzo valió la pena.
Porque, como ella misma explicó cuando recordó la decisión de apostar definitivamente por el atletismo: “O sea, yo quería llegar a lo que estoy logrando hoy en día con el atletismo”.
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