Hace 50 años Led Zeppelin lanzaba “Stairway to Heaven”, una de las baladas rockeras más populares de todos los tiempos. Junto con otras siete canciones que conforman su cuarto disco, ostenta el curioso e improbable récord de ser la canción más pedida en las radios de todo el mundo, la partitura más vendida y la introducción más interpretada por nóveles guitarristas.
En un disco que contenía otros clásicos como “Rock and Roll”, “Black Dog”, “Misty Mountain Hop” y “Going to California”, este mencionado himno del rock and roll pasó desapercibido en un primer momento. Sin embargo, esta composición fue ganando terreno entre el público a partir de su emotiva y misteriosa melodía, que deriva sobre el final en un furioso rock.
La popularidad de esta pieza que cerraba el lado A de la placa “Led Zeppelin IV”, editada el 8 de noviembre de 1971, se acrecentó además en gran parte a partir de las leyendas en torno a su contenido “satánico”, alimentadas al principio por su críptica y fantástica letra, y luego confirmadas por el nivel de fanatismo que generaba la canción entre el público.

Hoy en día, cualquier guitarrista en etapa de aprendizaje intenta “sacar” la famosa composición de acordes de su introducción. Este, entre otros, es uno de los grandes ejemplos sobre los que los inventores de leyendas se basaron para demostrar su descabellada teoría.
Con el paso de los años, el tema fue el más pedido en las estaciones radiales por los oyentes y su partitura es la más vendida en las casas de música. Es así que “Stairway to Heaven” se convirtió, no solo en el gran clásico de la banda por lo que se vio obligada a incluirla en todos sus shows, sino que además se estableció como una de las canciones más célebres en la historia del rock.
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