
Momentos de tensión se vivieron este miércoles por la mañana en la puerta del Jardín de Infantes “Paulo Freire” (Nº 261), ubicado sobre calle La República al 5700, en el barrio Empalme Graneros de Rosario, luego de que trascendiera una denuncia por presunto abuso sexual contra un niño de 4 años que apunta al portero de la institución.
“Yo vendo tortas fritas. Y mi nene cuando me vio vendiéndole a un muchacho me dijo ‘Mami, no hables con los señores, que te pueden hacer mal’. Yo me sorprendí con eso que me dijo y le pregunté si le había pasado algo. Y ahí me contó lo que le había hecho el portero, me dijo que le picaba la cola porque le había hecho mal con las uñas. ¿Qué estaban haciendo las maestras cuando eso pasaba? ¿No vieron nada”, relató la mamá del chiquito en diálogo con “Todo Pasa”.
La mujer hizo ayer la denuncia ante la justicia y a partir de esa situación se inició una investigación para esclarecer lo ocurrido. No obstante, el dato empezó a generar mucha conmoción entre madres, padres e de la comunidad educativa, apenas supieron del caso. Y esta mañana se concentraron muy temprano frente al establecimiento para reclamar explicaciones y exigir el esclarecimiento del caso.

En medio de la tensión, se produjo una gresca entre familiares de alumnos debido a versiones que indicaban que algunas personas vinculadas a la institución habrían facilitado la salida del trabajador denunciado por una puerta alternativa para evitar el contacto con los manifestantes.
La situación fue escalando con el correr de los minutos y obligó a la intervención de efectivos policiales. Los agentes utilizaron balas de goma para dispersar el tumulto y restablecer el orden. De acuerdo a lo dicho por fuentes oficiales a Red Boing, el portero no se encuentra detenido, sino que fue apartado del lugar para que no se produjeran incidentes más graves. Del lado de los familiares, se habrían producido cinco detenciones, entre ellas la de una tía del menor presuntamente abusado.
Comentarios