
La justicia francesa reveló este martes la identidad de Jacques Leveugle, un hombre de 79 años acusado de abusar sexualmente de 89 menores a lo largo de más de cinco décadas. El imputado se encuentra detenido de manera preventiva desde abril de 2025, mientras avanza una investigación que abarca hechos ocurridos entre 1967 y 2022 en al menos nueve países.
La decisión fue adoptada por la fiscalía de Grenoble, que lanzó una convocatoria pública para que posibles víctimas y testigos se presenten ante las autoridades. El objetivo es ampliar la identificación de personas afectadas y reconstruir una causa de alcance internacional y excepcional magnitud.
La investigación formal contra Leveugle comenzó en febrero de 2024, cuando fue imputado por violación agravada y agresión sexual contra menores. Desde entonces, los fiscales trabajan sobre un volumen inédito de pruebas escritas y fotográficas que permitieron documentar los abusos y establecer un patrón sostenido en el tiempo.
El fiscal de Grenoble, Étienne Manteaux, explicó que la divulgación del nombre del sospechoso constituye una medida poco habitual en el sistema judicial francés, donde generalmente se preserva el anonimato de los investigados. Sin embargo, sostuvo que la gravedad del caso, la edad avanzada del acusado y la dificultad para localizar víctimas en distintos países obligaron a tomar esa decisión.
Una memoria USB, confesiones escritas y 89 víctimas identificadas
El caso salió a la luz tras el hallazgo de una memoria USB en el domicilio del acusado, ubicado en Isère. El dispositivo fue entregado a la policía por un familiar de Leveugle y contenía 15 volúmenes de escritos personales redactados por el propio imputado.
De acuerdo con la información difundida por la agencia EFE, en esos documentos Leveugle consignó de manera detallada una lista de agresiones sexuales cometidas durante más de 55 años. Entre el material recuperado también había fotografías, lo que permitió a los investigadores identificar hasta el momento a 89 víctimas.
Todas las víctimas identificadas son varones que tenían entre 13 y 17 años al momento de los hechos. Según la fiscalía, en una primera etapa se intentó localizar a todas las personas afectadas sin recurrir a la exposición pública del acusado, pero la información incompleta y la dispersión geográfica forzaron el llamado abierto.
Los abusos documentados ocurrieron en múltiples países y territorios, entre ellos Francia, Suiza, Alemania, Marruecos, Argelia, Níger, Filipinas, India, Colombia y el territorio francés de Nueva Caledonia.

La investigación señala que la movilidad internacional de Leveugle estuvo vinculada a su trabajo como supervisor de campamentos y profesor. Estas funciones le permitieron acceder a menores en contextos educativos y recreativos, un factor que, según los fiscales, facilitó la reiteración de los abusos en distintos países.
Durante una conferencia de prensa, Manteaux subrayó que la urgencia de la investigación responde tanto a la edad del acusado como a la complejidad de rastrear víctimas a lo largo de cinco décadas y bajo distintas jurisdicciones judiciales.
“La magnitud temporal y geográfica de los hechos plantea enormes desafíos para la investigación”, indicó el fiscal, quien remarcó la importancia de que posibles víctimas se presenten para ampliar la causa.
Investigación paralela por homicidio
Además de las acusaciones por abuso sexual, la fiscalía de Grenoble abrió una investigación por homicidio tras las confesiones del propio Leveugle. El imputado reconoció haber asfixiado a su madre, enferma terminal, en la década de 1970, y a su tía, de 92 años, en los años noventa.
Sobre el segundo caso, Manteaux relató que el acusado explicó que “porque tenía que regresar a las Cévennes y ella le suplicó que no la dejara, también eligió poner fin a su vida”. Ambas muertes están siendo analizadas por separado en el marco de la causa penal.
Un caso que conmociona a Francia
El caso de Jacques Leveugle generó una fuerte conmoción en la opinión pública francesa, en un contexto marcado por recientes procesos judiciales de alto impacto vinculados a delitos sexuales contra menores.
Entre ellos, se recuerda el caso de Joël Le Scouarnec, ex cirujano acusado de agredir sexualmente a 299 menores, y el de Gisèle Pelicot, donde la utilización de registros digitales resultó determinante para la reconstrucción de los hechos.
En la causa Leveugle, el registro escrito y fotográfico recuperado por la policía se convirtió en un elemento central de la acusación. Para la fiscalía, ese material no solo permitió identificar a decenas de víctimas, sino también reconstruir un historial de abusos que se extendió durante más de medio siglo.
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