
La Justicia federal profundizó la investigación sobre el patrimonio de Manuel Adorni y puso el foco en una de las principales explicaciones que presentó el exjefe de Gabinete para justificar el dinero utilizado durante su paso por la función pública: las operaciones con Bitcoin que, según su defensa, le dejaron USD 591.544,61.
El fiscal federal Gerardo Pollicita solicitó que se realice una comprobación técnica de las ocho direcciones de Bitcoin informadas por Adorni. El objetivo es determinar si efectivamente tenía el control de esas billeteras en el período en que se realizaron las operaciones. La medida deberá ser autorizada por el juez federal Ariel Lijo.
Cómo comprobarán la titularidad de las billeteras
Las ocho direcciones no están registradas a nombre de Adorni, ya que se trata de billeteras de autocustodia. Por eso, la defensa entregó las claves privadas en un sobre lacrado y sostuvo que su posesión demuestra que tenía acceso a los fondos.
La fiscalía busca realizar ahora una prueba criptográfica para comprobarlo.
Una vez autorizada por Lijo, el abogado defensor Matías Ledesma deberá presentarse en la fiscalía junto a un perito de parte y con el sobre que contiene las claves. Desde una computadora aportada por la defensa, el especialista firmará un mensaje con cada una de las ocho direcciones.
Luego, personal técnico de la Policía Federal Argentina verificará esas firmas para determinar si corresponden efectivamente a las claves asociadas con las billeteras. Todo el procedimiento será registrado y las claves privadas quedarán bajo resguardo de la defensa.

El origen de los casi USD 600.000
Según la explicación presentada por Adorni, él y su esposa, Bettina Angeletti, reunieron ahorros durante sus años de actividad privada y destinaron parte de ese dinero a la compra de Bitcoin.
La defensa sostuvo que la inversión llegó a unos USD 199.883,20 en 2017 y que las operaciones realizadas entre 2014 y 2018 terminaron generando USD 591.544,61. Los fondos, según esa versión, fueron vendidos y conservados posteriormente en efectivo fuera del sistema bancario.
Adorni afirmó que ese dinero fue utilizado después para afrontar distintos gastos, inversiones y operaciones inmobiliarias durante su etapa en el Gobierno. La fiscalía busca ahora comprobar que esa explicación pueda ser respaldada por evidencia objetiva.
Pollicita también retrocedió hasta 1998
La investigación no se limitará a las criptomonedas. Pollicita amplió el período sobre el que pretende reconstruir la situación económica de Adorni y Angeletti.
Hasta ahora, la pesquisa había tomado como referencia períodos posteriores, pero el fiscal pidió información desde el comienzo de la vida económicamente activa de ambos: 1998 para Adorni, cuando cumplió 18 años, y 2000 para su esposa.

Para eso solicitó información laboral y previsional a la ANSES, incluyendo empleadores, remuneraciones, aportes y actividad registrada como autónomos o monotributistas. También pidió a los registros de la propiedad de la Ciudad y de la provincia de Buenos Aires información sobre los inmuebles que hayan estado a nombre de ambos entre 1998 y 2011.
El objetivo es reconstruir cómo se conformó el patrimonio familiar que, según la defensa, permitió realizar las primeras inversiones en criptomonedas.
Aún no definieron si habrá indagatoria
Las nuevas medidas se producen después de que Adorni respondiera el requerimiento de 20 puntos que le había enviado Pollicita para explicar la evolución de sus bienes.
La fiscalía ahora deberá contrastar esa documentación con la información que obtenga de las billeteras, los registros laborales y el resto de las medidas de prueba.
Todavía no está definida una eventual declaración indagatoria del exfuncionario. Antes de resolver ese punto, Pollicita busca determinar si las explicaciones presentadas por Adorni pueden ser verificadas con evidencia independiente.
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