
En su regreso formal al rol de vocero, Manuel Adorni enfrentó este miércoles los cuestionamientos vinculados a sus recientes viajes personales y oficiales. El funcionario se refirió específicamente a la polémica por el traslado de su esposa a Nueva York y el uso de un avión privado para viajar a Punta del Este, afirmando que ya se puso a disposición de las autoridades judiciales y los organismos de control para transparentar su situación.
Durante la conferencia, el jefe de ministros enfatizó que la totalidad de sus bienes fue declarada y obtenida de forma previa a su ingreso al Ejecutivo. “Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno”, sentenció Adorni, quien además remarcó que la actual administración mantiene una “vara muy alta” en términos de ética pública, diferenciándose de gestiones anteriores.
En un tono confrontativo, el funcionario rechazó las críticas provenientes de sectores de la oposición. Sostuvo que no aceptará “clases de ética” de parte de dirigentes que han ocupado cargos estatales durante toda su vida o de aquellos a quienes acusó de haber participado en hechos de corrupción estructural. “No somos lo mismo que los que estuvieron antes y la gente lo sabe”, aseguró ante los periodistas acreditados.
Para cerrar su defensa, el jefe de Gabinete apeló a la memoria reciente de casos de corrupción pública en el país. “Parece que nos olvidamos que vivimos en un país en el que un secretario de Obras Públicas revoleaba bolsos con plata y armas”, disparó en alusión al caso de José López, ratificando que el Gobierno no detendrá su agenda de gestión a pesar de las denuncias en su contra.
Con esta aparición, el Ejecutivo busca dar por cerrada la etapa de cuestionamientos personales sobre el funcionario y retomar el control de la comunicación oficial. Tras el intercambio con la prensa, se espera que Adorni retome sus reuniones bilaterales con el gabinete para coordinar las próximas medidas de desregulación económica.
Comentarios