
La dirigencia de Boca Juniors, encabezada por Juan Román Riquelme, impulsa una transformación histórica de La Bombonera con el objetivo de ampliar su capacidad hasta llegar a entre 75 mil y 80 mil espectadores hacia 2027.
El plan contempla una renovación estructural profunda del estadio Alberto J. Armando, incluyendo una cuarta bandeja, nuevas torres de acceso, ascensores, palcos, mejoras en las tribunas y un techo moderno. El proyecto ya recibió la aprobación de la empresa ferroviaria Ferrosur Roca SA, que administra las vías del tren que pasan junto al estadio, y solo resta el aval final de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT) para iniciar la obra.
Riquelme celebró el avance de las gestiones y explicó que el proyecto ya superó una etapa clave. “La gente de Ferrosur se portó muy bien con nosotros y todo lo que nos pidieron y están de acuerdo con lo que presentamos y no tienen inconveniente, nos da felicidad y ahora pasa a la gente que corresponde (CNRT) para ver si tenemos la última autorización y que todos los hinchas empiecen a soñar”, expresó.
El presidente también describió el estado en el que encontraron el estadio y el trabajo que están realizando para renovarlo. “Encontramos a La Bombonera abandonada, es nuestra casa, vamos a tener que trabajar mucho, descansar poco, pero lo hacemos con tanto amor y hacemos una y otra cosita, nos da mucha felicidad y esperemos que el hincha lo tome de la misma manera”.
La propuesta prevé la construcción de cuatro columnas detrás de las vías del tren, que albergarán 18 ascensores con capacidad para 12 personas cada uno y conectarán la tercera bandeja con una futura cuarta bandeja. Estas estructuras se vincularán mediante puentes elevados sobre la vía ferroviaria, sin interferir con el paso del tren.
Además, la puerta 18 tendrá una nueva torre con seis ascensores, reemplazando a los dos actuales para facilitar el ingreso y egreso del público.

En una segunda etapa, Boca deberá trasladar su localía durante aproximadamente un año para avanzar con la demolición de los palcos y plateas preferenciales sobre la calle Doctor del Valle Iberlucea. Allí se construirán dos nuevas plateas y 216 palcos distribuidos en seis niveles con terrazas, lo que permitirá cerrar el anillo asimétrico del estadio. Entre las sedes alternativas que se analizan para ese período aparecen Estadio José Amalfitani, Estadio Tomás Adolfo Ducó y Estadio Único Diego Armando Maradona.
El proyecto también contempla la construcción de una cuarta bandeja que replicará la tercera, permitiendo sumar miles de nuevos lugares, además de la ampliación de las populares Norte y Sur, donde se modificarán los escalones para aumentar la capacidad y mejorar la visual del campo de juego.
En paralelo, el campo de juego se moverá cuatro metros hacia el sector de las vías del tren, sin alterar la altura del césped ni la fosa de seguridad. También se reubicarán los bancos de suplentes, se construirá un nuevo túnel de salida para los equipos y árbitros y se adecuarán sectores del estadio a las normativas FIFA, incluyendo el gabinete de VAR.
Uno de los cambios más innovadores será la instalación de un techo que cubrirá las cuatro tribunas, mejorando la acústica y la protección climática para los hinchas, además de una pantalla LED que recorrerá el perímetro interno del estadio.
Riquelme insistió en que el objetivo es hacer las cosas con responsabilidad y sin promesas imposibles. “Queremos hacer las cosas bien, podemos tardar un poquito más, no vamos a prometer cosas que no vamos a cumplir, pero todo lo que esté a nuestro alcance lo vamos a hacer”.
El dirigente también destacó el valor simbólico del estadio y su reconocimiento internacional. “Tengo la suerte de conocer muchos jugadores de todo el mundo y TODOS quieren conocer La Bombonera, y es la cancha más linda del mundo por nuestros hinchas, porque se mueve, siendo futbolista lo sentís y es cosa única”.

En ese sentido, cuestionó el estado en el que, según su visión, encontraron las instalaciones. “Pero lo encontramos abandonado, estuvieron 30 años en el club y estaba abandonado, ellos no arreglaron la puerta, vos a la puerta de tu casa, la arreglás”.
El proyecto también descarta planes alternativos como el llamado “proyecto esloveno” o el estadio 360, que proponían ampliaciones con compra de viviendas cercanas. Riquelme aseguró que eso no es posible por restricciones legales.
“Hay una ley, sean 15-20 casas pegadas a nuestro estadio que se declararon patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires, quiere decir que el estadio famoso el Esloveno no se puede hacer, porque esas casas no se pueden tocar, por lo tanto no es válido y no se puede hacer nada”, afirmó.
En la misma línea remarcó: “Es importante decir que hay 21 casas que se declararon patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires y no se pueden tocar, quiere decir que el Esloveno no se puede hacer, el 360 no se puede hacer, todos los estadios que están diciendo, les están mintiendo”.
El presidente también explicó que la ampliación se realizará en el mismo lugar donde está actualmente el estadio, sin desplazar la cancha ni mudarse del barrio de La Boca. “Ahora si tenemos la suerte que nos permiten, que creemos que va a ser así, es la primera vez que siento que estamos cerca de poder cumplir el sueño que es agrandar nuestra casa, y lo vamos a hacer en el mismo lugar donde estamos y no donde dijo la oposición a 100 metros de acá. La Bombonera es el corazón del club”.
Riquelme aseguró además que el club intenta avanzar con otras obras en sus terrenos, como el polideportivo en Casa Amarilla, pero que todavía no cuentan con las autorizaciones. “Nosotros pedimos que nos dejen crecer como club. En Casa Amarilla, terreno que es nuestro, no entendemos cómo nos siguen negando que las otras disciplinas tengan su polideportivo. Hemos presentado todo, solo falta el OK para arrancar la obra”.

El dirigente también respondió a críticas de la oposición durante la campaña electoral. “La oposición dijo en las elecciones que en el lugar donde queremos construir el polideportivo prometió a los hinchas que iban a hacer la nueva cancha… ellos saben que no se puede hacer un estadio a 100 metros de otro, eso no está permitido”.
A su vez, recordó que siempre planteó dialogar con los vecinos del barrio, aunque remarcó que no es posible obligarlos a vender sus casas. “Dije durante las elecciones que si tenía la suerte de ganar iba a hablar con los vecinos, pero no tenía el derecho a golpearle la puerta a alguien y decirle que se vaya de su casa”.
El presidente cerró con un mensaje dirigido a los hinchas xeneizes y pidió que no se difunda información falsa sobre el futuro del estadio. “Yo solo pido que no le mientan al hincha de Boca, háganme todas las maldades a mí, pero no le mientan al hincha”.
Con el proyecto ya presentado y tras más de dos años de estudios técnicos, legales y estructurales, la dirigencia espera ahora la respuesta definitiva de los organismos estatales.
“Es la primera vez que yo siento que tenemos la posibilidad de soñar con agrandar nuestro estadio, ojalá lo podamos lograr. Si confirman que está todo OK con la CNRT vamos a comunicárselo también y vamos a trabajar cada día para cumplir todo lo que prometemos”.
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