La Zona Verde de Bagdad se convirtió en un escenario de guerra durante la madrugada del martes. Un ataque combinado con drones y cohetes tuvo como blanco principal la sede diplomática de Estados Unidos, profundizando la escalada de violencia en la capital iraquí. Las defensas aéreas lograron frustrar el impacto de cuatro cohetes dirigidos directamente contra la embajada, mientras que una aeronave no tripulada provocó un incendio en el hotel de lujo Al-Rasheed, un punto estratégico donde suelen alojarse diplomáticos extranjeros.
A pesar de la magnitud de la ofensiva, el Ministerio del Interior de Irak confirmó que el incidente no causó víctimas ni daños materiales de gravedad en el hotel. Sin embargo, el despliegue de seguridad tras el ataque bloqueó por completo los accesos a la zona más protegida de la capital, donde también funcionan instituciones clave del gobierno local.
Este rebrote de violencia ocurre apenas horas después de que el régimen de Irán utilizara por primera vez en combate su misil balístico más avanzado, el “Sejil”, lo que pone a la región en un estado de tensión inédito.
Ante la gravedad de los hechos, el primer ministro iraquí, Mohammed Shia al-Sudani, calificó estos actos como una amenaza directa para la seguridad nacional y prometió perseguir a los autores de inmediato. Por su parte, la embajada estadounidense redobló sus advertencias a través de sus canales oficiales, instando a todos sus ciudadanos a abandonar Irak de forma urgente ante el riesgo de nuevos ataques por parte de milicias alineadas con el régimen de Teherán.
El país se mantiene en Alerta de Viaje Nivel 4, con el espacio aéreo restringido y la evacuación de personal no esencial en marcha.

Comentarios