
Autoridades y expertos en seguridad digital de Brasil advirtieron sobre el crecimiento del llamado “golpe da maquininha”, una modalidad de estafa que se volvió cada vez más frecuente y que afecta especialmente a turistas que utilizan medios de pago electrónicos durante sus viajes por el país vecino.
La alerta se intensificó en el marco de la temporada alta de turismo y consumo, cuando miles de visitantes, en su mayoría extranjeros, optan por dejar de lado el efectivo y pagar con billeteras virtuales o transferencias instantáneas a través del sistema Pix.
El “golpe da maquininha” ocurre cuando un comerciante o vendedor ambulante altera el valor real de una operación en la terminal de cobro antes de que el cliente confirme el pago. De esta manera, el usuario cree estar abonando una suma pequeña, pero al validar la transacción se debita un monto muy superior al acordado, lo que en muchos casos deja la cuenta prácticamente vacía.
Según explicaron los especialistas, los estafadores aprovechan la rapidez del pago digital y la distracción del comprador. En algunos casos, cuentan con cómplices que desvían la atención de la víctima en el momento exacto en que se modifica el monto en la pantalla de la terminal o en el código QR.
Además, se detectaron variantes del fraude que incluyen el envío de mensajes falsos por WhatsApp con logos de bancos o servicios oficiales, donde se solicitan datos personales o claves de acceso. También se alertó sobre códigos QR maliciosos que, al ser escaneados, pueden redirigir a pagos fraudulentos o instalar software que compromete la seguridad de las cuentas digitales.
Brasil es uno de los destinos más elegidos por turistas argentinos durante el verano, y Pix se convirtió en el sistema de pago más utilizado por su rapidez y facilidad. Si bien el sistema permite visualizar el monto antes de confirmar la operación, el desconocimiento, la confianza excesiva o la manipulación de la pantalla pueden transformar una compra mínima en un débito de cientos o miles de reales sin previo aviso.
Ante este escenario, especialistas en pagos digitales recomiendan extremar los cuidados al momento de pagar. Entre las principales medidas de prevención se destacan verificar siempre el monto antes de confirmar la operación, utilizar únicamente códigos QR generados en el momento, no entregar tarjetas ni permitir que terceros las manipulen y activar notificaciones en tiempo real para detectar movimientos sospechosos.
También aconsejan no responder mensajes que soliciten información sensible fuera de las aplicaciones oficiales de las billeteras digitales, como Mercado Pago, Ualá, Ripio u otras plataformas que permiten operar con Pix.
Las recomendaciones apuntan a reducir riesgos y concientizar a los viajeros sobre una estafa que, aunque silenciosa, puede generar pérdidas económicas significativas en cuestión de segundos.
Consecuencias y riesgos de la estafa
Cuando se concreta una transacción fraudulenta, recuperar el dinero puede transformarse en un proceso largo y complejo. Bancos y plataformas de pago suelen exigir comprobantes de la operación, denuncias policiales y reclamos formales, trámites que no siempre garantizan la devolución inmediata —ni total— de los fondos perdidos.
Además del perjuicio económico, este tipo de estafas impacta directamente en la confianza de los turistas, que muchas veces desconocen las maniobras utilizadas por los delincuentes y se encuentran en desventaja por el idioma o el contexto de viaje.
El “golpe da maquininha” deja una advertencia clara: en un escenario cada vez más digitalizado, la atención y la educación financiera resultan fundamentales para cuidar el dinero. Verificar cada operación antes de confirmarla, desconfiar de pantallas confusas o códigos QR sospechosos y utilizar todas las herramientas de seguridad disponibles puede marcar la diferencia entre unas vacaciones tranquilas y una verdadera pesadilla financiera.
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