
La Patagonia argentina vivió este martes un notable cambio climático que sorprendió a habitantes y turistas: tras semanas de temperaturas extremas y alertas por incendios forestales, la llegada de un frente de aire polar desde el océano Pacífico produjo lluvias y también nevadas en sectores elevados de Río Negro y Neuquén, como el Cerro Catedral en Bariloche y el cerro Piltriquitrón en El Bolsón, ofreciendo un esperado alivio ante el riesgo de nuevos incendios.
El fenómeno climático, que generó un brusco descenso térmico, se tradujo en precipitaciones que comenzaron como lluvia en zonas urbanas y se transformaron en nieve por encima de los 1.600 metros de altura, con temperaturas que descendieron hasta los -4°C según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN).
¡Ahora! ¡Está nevando en el Cerro Catedral! 😍❄️
Nieve de Verano 10/2/26
Patagonia 🇦🇷🧉❄️ pic.twitter.com/nSkxZsy8Mp— Lili Sur (@lfsur) February 10, 2026
Las lluvias y la nieve llegan en un contexto en el que la región viene afrontando incendios forestales de gran magnitud, impulsados por el calor, la sequía y los vientos, que han afectado vastas superficies de bosques y pastizales patagónicos en las últimas semanas y meses.
Pese al alivio momentáneo que generan las precipitaciones, las autoridades y especialistas advierten que el riesgo no desaparece por completo mientras persistan condiciones secas y vientos fuertes en la zona. La comunidad local y los brigadistas siguen atentos a la evolución del clima para evitar la reactivación de focos ígneos.
Este episodio climático pone de relieve la volatilidad de las condiciones meteorológicas en la región y su relación con los riesgos ambientales, en un verano austral que ha alternado entre olas de calor, sequías y ahora el ingreso de aire polar con nevadas inusuales para la época.
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