
La Selección argentina recibió una noticia tranquilizadora tras confirmarse que la molestia física que afectó a Lisandro Martínez es menos grave de lo que se temía inicialmente. El zaguero del Manchester United no fue de la partida en el último encuentro ante Everton por una dolencia en el sóleo, pero los estudios médicos descartaron una lesión de consideración.
En el cuerpo técnico encabezado por Lionel Scaloni creen que el defensor podrá retomar los entrenamientos en los próximos días y llegar con ritmo al partido del 27 de marzo frente a España, correspondiente a la Finalissima, que se disputará en Qatar.
En Manchester, la cautela con “Licha” tiene fundamento. Tras la operación de ligamento cruzado a la que fue sometido en febrero del año pasado, el defensor volvió a las canchas recién en noviembre, en un triunfo ante Crystal Palace. Ese antecedente influyó en la decisión del entrenador Michael Carrick de preservarlo ante la mínima molestia y evitar riesgos innecesarios.
Los números reflejan su importancia: el United ganó apenas 7 de los 18 partidos que disputó sin Martínez, mientras que con el argentino como titular consiguió 5 triunfos en 9 encuentros y mostró mayor solidez defensiva, con tres vallas invictas contra solo una sin su presencia.
Si la evolución es favorable, el defensor podría reaparecer el domingo 1 de marzo, cuando el Manchester United reciba nuevamente a Crystal Palace en Old Trafford.
Lesionados en la Selección argentina
Además de Martínez, el seleccionado arrastra otras bajas y dudas de cara a la Finalissima: Juan Foyth quedó descartado por rotura del tendón de Aquiles; Giovani Lo Celso se recupera de una lesión muscular y no llegará al partido; Nicolás Tagliafico sigue con un esguince de tobillo; Nicolás González arrastra un desgarro; y Lautaro Martínez fue diagnosticado con una distensión en el sóleo izquierdo, con regreso estimado en menos de veinte días.
Pese a este panorama, la evolución de Lisandro Martínez genera alivio y optimismo en el seleccionado campeón del mundo.
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