
Ángel Di María vive momentos de alegría y de preocupación. De alegría porque aún continúa festejando la Copa del Mundo que se disputó en Qatar durante noviembre y diciembre y de preocupación porque la Juventus no le renovará su contrato en junio de este año.
En este contexto, el mediocampista dialogó con Sebastián Wainraich en Urbana Play donde manifestó que su felicidad sigue igual. “Es imposible bajar de esta locura que hasta el día de hoy se sigue viviendo en Argentina y que se va a seguir viviendo durante mucho tiempo”, comenzó diciendo.
Contó que continúa mirando los videos que circulan diariamente en las redes sociales: “Fue un momento inolvidable, es imposible ver ese penal y que no se te vengan lindos recuerdos que vivimos. Yo estaba abrazado a Aimar y a Danny, el doctor, con la cabeza en alto porque habíamos hecho todo para lograr el objetivo de hacer historia, lo único que hacía era rezar”.
“Todos los días me levanto y pienso que soy campeón del mundo. Es inolvidable todo, lo soñé siempre”, aclaró el futbolista nacido en Rosario Central. Además, agregó: “Lo que se está viviendo en Argentina últimamente, es algo increíble”.
Luego, habló sobre la jugada de su gol: “Decidí la definición en el momento porque dependía de donde iba a venir la pelota, que por suerte vino perfecta como lo fue toda la jugada. Fue espectacular, cuando me vino no tuve que ni frenar la carrera, lo único que hice fue intentar que le pase por encima al arquero”.
En este contexto, reveló que el entrenador de arqueros, Martín Tocalli fue quien le dijo como definir en esas instancias ya que Hugo Lloris, arquero francés, se tiraba muy rápido y a los pies. “Lo único que hice fue intentar que pase por arriba. Martín siempre nos dice a nosotros como se posicionan los arqueros rivales, como se tiran, sus debilidades”.
“El mensaje con mi mujer es cábala y a la vez no. En la final de la Copa América lo sentía y eso que no sabía si iba a jugar, lo mismo que en Qatar. Fue con confianza, sabía que era mi final. En la Finalissima también lo hicimos pero mi mujer no lo subió. Lea Paredes está de testigo, él me hablaba y no le contestaba. Me decía: ‘Qué hacés que no me contestás, dejá el celular’. Le dije, pará que estoy mandando la cábala, después te muestro“, manifestó.
Por último, comentó: “Ningún partido está a la altura de la final en la historia. Es algo inexplicable. No tiene comparación con nada, puedo ganar los títulos que se te ocurre, pero este es imposible de comparar”.
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