
Apple sorprendió al mundo tecnológico con un anuncio inesperado: su asistente virtual Siri pasará a estar impulsado por los modelos de inteligencia artificial desarrollados por Google. La nueva generación del asistente se construirá sobre Gemini, la tecnología de IA del buscador, y utilizará su infraestructura en la nube, en el marco de un acuerdo plurianual entre dos gigantes históricamente rivales.
Según informó la compañía, las nuevas funciones de Siri comenzarán a desplegarse a lo largo de 2026 y prometen un asistente mucho más potente, con capacidad para interpretar el contexto personal del usuario, interactuar de forma más profunda con otras aplicaciones y ejecutar acciones complejas dentro del ecosistema Apple.
Promesas pasadas y retrasos recientes
Apple había presentado Apple Intelligence durante la WWDC 2024 como su gran apuesta frente al avance de la inteligencia artificial generativa. En ese evento, la empresa prometió una Siri profundamente contextual, con visión de pantalla y capacidad para actuar entre aplicaciones sin intervención directa del usuario.
Sin embargo, el desarrollo no avanzó al ritmo esperado. A fines de 2024, la compañía aún hablaba de lanzamientos “en los próximos meses”, pero en marzo de 2025 debió reconocer retrasos. La WWDC25, celebrada a mediados de ese año, no mostró avances significativos, lo que encendió alarmas dentro y fuera de la empresa.
Cambios internos y presión por resultados
El estancamiento derivó en cambios en la cúpula de Apple. En marzo de 2025, John Giannandrea fue apartado de la conducción de Siri y reemplazado por Mike Rockwell, referente del proyecto Vision Pro. Meses más tarde, en diciembre, se confirmó que Giannandrea dejará definitivamente la compañía en 2026.
Desde entonces, el área de Siri reporta directamente a Craig Federighi, máximo responsable del software de Apple. La empresa apuesta a que este nuevo esquema acelere el desarrollo del asistente, en un escenario de fuerte competencia con herramientas como ChatGPT o Perplexity.
La privacidad, bajo la lupa
El acuerdo con Google despertó interrogantes sobre la protección de los datos personales, uno de los pilares históricos de Apple. Ante esto, ambas compañías emitieron un comunicado conjunto en el que aseguraron que las funciones basadas en Gemini respetarán los estándares de privacidad de Apple.
Desde Cupertino insistieron en que Apple Intelligence seguirá ejecutándose de manera local en los dispositivos y en su plataforma Private Cloud Compute. No obstante, analistas advierten que aún no están claros los detalles técnicos sobre cómo interactuarán las infraestructuras de Apple y Google.
Una carrera sin margen de error
Con esta alianza, Apple busca recuperar terreno tras perder impulso frente a otros actores de la inteligencia artificial. El uso de Gemini podría resolver limitaciones históricas de Siri, pero también implica riesgos reputacionales, especialmente si se ve afectado el valor diferencial de la privacidad.
La verdadera prueba llegará cuando la nueva Siri esté disponible para el público. Solo entonces se sabrá si Apple logró modernizar su asistente y mantenerse competitiva en una carrera tecnológica que no admite pasos en falso.
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