
La Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA) puso en marcha su habitual proceso semestral de recategorización de oficio de monotributistas, basado en el cruce de datos provenientes de billeteras virtuales y medios de pago digitales. La medida generó malestar entre contribuyentes que aseguran haber sido recategorizados sin que sus ingresos reales lo justifiquen.
Las notificaciones llegan a través del domicilio fiscal electrónico, donde el organismo informa que, “producto de los controles sistémicos” y de la información disponible en sus registros, la categoría declarada resulta inexacta y será modificada de oficio.
Qué mira ARCA y dónde surge el conflicto
El monitoreo se apoya en el análisis de operaciones en cuentas digitales, contrastadas con la facturación declarada. Si se detectan ingresos que superan el tope permitido para la categoría vigente, se activa automáticamente la recategorización.
El conflicto aparece cuando, según numerosos testimonios, el sistema no distinguiría entre ingresos derivados de la actividad económica y otras transacciones personales, como transferencias entre cuentas propias, préstamos o movimientos no gravados. Esto provocó una ola de reclamos de monotributistas que aseguran haber sido perjudicados.
Desde el Gobierno, a través de la Oficina de Respuesta Oficial, rechazaron estas versiones y aseguraron que el procedimiento “no utiliza transferencias personales”, sino que se limita a “operaciones comerciales cobradas con tarjeta de crédito, débito o QR”. “Se miran cobros, no transferencias”, remarcaron.
Qué dice un especialista
El tributarista César Litvin explicó que la recategorización de oficio está prevista por la normativa cuando existen diferencias entre lo declarado por el contribuyente y los datos que posee ARCA.
No obstante, aclaró que se trata de una presunción que puede ser revertida: “El contribuyente puede demostrar, mediante un descargo, que parte de los ingresos acreditados en cuentas o billeteras no se relacionan con ganancias gravadas”, como transferencias entre cuentas del mismo titular, préstamos o fondos ajenos a la actividad.
Litvin advirtió además que “cualquier ingreso en cuenta presume ganancia”, por lo que recomendó ser especialmente cuidadoso en el uso de cuentas bancarias y billeteras virtuales cuando se reciben fondos que no corresponden a la actividad declarada.
Cómo evitar la recategorización automática
Según explicó el especialista, la única forma de frenar la modificación de categoría es presentar un descargo en tiempo y forma. ARCA otorga 15 días hábiles desde la notificación para hacerlo. Si no se interpone el recurso, el contribuyente queda recategorizado automáticamente a partir del período 02/2026, sin posibilidad de cambios hasta el próximo semestre.
El trámite debe realizarse en el sitio web de ARCA, con clave fiscal, a través del servicio “Presentaciones Digitales”, seleccionando la opción “Recategorización de oficio del Monotributo – Apelación en término” y adjuntando la documentación respaldatoria.
Por último, Litvin dejó una definición que encendió alertas entre los pequeños contribuyentes: “Parecería que la idea es que haya menos contribuyentes dentro del Monotributo”, en un contexto donde también se endurecen los controles y se limita el alcance del régimen de Inocencia Fiscal.
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