
El Estado argentino comunicó ante la justicia de Nueva York que alcanzó un acuerdo con dos fondos acreedores que mantenían litigios abiertos por deuda soberana vinculada al default de 2001. La presentación fue realizada el martes por la noche ante la jueza Loretta Preska, del Tribunal del Distrito Sur de Nueva York, donde Argentina informó que logró un entendimiento con los fondos Attestor Master Value y Bainbridge Fund, ambos acreedores con sentencia favorable en los tribunales estadounidenses.
Tras el avance en las negociaciones, las partes solicitaron a la magistrada suspender el proceso judicial en curso mientras se completa el acuerdo de conciliación.
En el documento presentado ante el tribunal se pidió además dejar en suspenso una moción impulsada por Bainbridge en octubre de 2025, mediante la cual el fondo buscaba que se le transfiriera la participación del Estado argentino en el Banco de la Nación Argentina y en Aerolíneas Argentinas como forma de pago.
Según el texto judicial, las partes informarán oportunamente al tribunal sobre el estado de las negociaciones y cualquier necesidad de reactivar el proceso.
El acuerdo entre los acreedores
De acuerdo con lo informado, los fondos Attestor y Bainbridge también alcanzaron un acuerdo entre ellos para repartirse el colateral de los Bonos Brady que habían sido embargados a la Argentina y que se encontraban depositados en la Reserva Federal de Nueva York.
Un conflicto que se originó en los 90
La disputa judicial tiene su origen en bonos emitidos por Argentina durante la década de 1990 bajo el Plan Brady, un programa diseñado para reestructurar la deuda de varios países emergentes.
Tras el default de 2001, Argentina entró en cesación de pagos y posteriormente impulsó canjes de deuda en 2005 y 2010, además de un acuerdo masivo con acreedores en 2016.
Sin embargo, algunos fondos —entre ellos Attestor y Bainbridge— decidieron no participar de esas reestructuraciones y optaron por acudir a los tribunales para reclamar el pago total de los títulos más los intereses acumulados.
La disputa avanzó en la justicia estadounidense bajo la órbita de Preska, sucesora del juez Thomas Griesa, y se centró en identificar activos argentinos que no estuvieran protegidos por la Ley de Inmunidad de Soberanos Extranjeros (FSIA).
El punto clave: los Bonos Brady
En el marco de ese proceso judicial, Argentina mantenía fondos depositados en una cuenta en la Reserva Federal de Nueva York como garantía de los antiguos Bonos Brady.
Cuando esos títulos vencieron en 2023, el remanente del dinero debía regresar al país, pero quedó sujeto al conflicto judicial con los acreedores.
Con el nuevo acuerdo anunciado ante el tribunal, las partes buscan cerrar uno de los litigios históricos derivados del default de 2001, mientras se ultiman los detalles de la conciliación que podría poner fin al caso.
Comentarios