
Argentina atraviesa en este inicio de febrero un vencimiento clave de intereses de deuda con el Fondo Monetario Internacional (FMI) por Derechos Especiales de Giro (DEG) equivalentes a unos USD 878 millones. Se trata del primer compromiso financiero del año del Gobierno nacional con el organismo multilateral.
El pago llega semanas después de que el Ejecutivo lograra cancelar un endeudamiento con bonistas por USD 4.200 millones a comienzos de enero, mediante financiamiento de bancos internacionales. Ahora, para hacer frente a la obligación con el FMI, la asistencia provendrá del Tesoro de Estados Unidos, según fuentes oficiales citadas por Infobae.
Desde el Ministerio de Economía explicaron que la operatoria se realizará a través de la adquisición de DEG en cantidad suficiente para cubrir el desembolso. El mecanismo se encuadra dentro de los instrumentos previstos por el swap, que permite utilizar estos activos de reserva en lugar de dólares en efectivo.
A lo largo de 2026, hasta el 24 de diciembre, Argentina acumula vencimientos ante el Fondo por un total de 3.218,6 millones de DEG, que al tipo de cambio actual equivalen a cerca de USD 4.667 millones, lo que marca un calendario exigente para la administración económica.
Caja ajustada y alternativas en análisis
La situación de los depósitos del Tesoro en el Banco Central evidencia una caída reciente. De acuerdo con el último dato público de la autoridad monetaria, el saldo era de USD 156,2 millones, muy por debajo de la obligación inmediata con el FMI. Esto implica un faltante cercano a los USD 670 millones que debe cubrirse por otras vías.
Ese stock había alcanzado los USD 349,2 millones, pero se redujo tras pagos a otros organismos internacionales. Desde Hacienda señalaron que estas variaciones responden a salidas puntuales vinculadas a compromisos externos.
Entre las alternativas en evaluación figuran el uso de DEG adquiridos, la conversión de pesos para comprar dólares al BCRA o la utilización de fondos depositados en otros bancos públicos, como el Nación. Sin embargo, desprenderse de pesos para obtener divisas podría afectar la estrategia de las próximas licitaciones de deuda en moneda local, en un contexto donde las tasas de mercado muestran rendimientos elevados en letras de corto plazo.
Expectativas oficiales y revisión pendiente
Analistas del mercado consideran que, pese a la presión de los plazos, el Gobierno probablemente concretará el pago “en tiempo y forma”, apelando a una combinación de instrumentos y depósitos para cerrar la brecha financiera. Además, el país aguarda un desembolso pendiente del propio FMI por USD 1.000 millones, que aportaría un alivio transitorio a la caja cuando se efectivice.
Fuentes con experiencia en negociaciones con el organismo recuerdan que suele existir cierta flexibilidad operativa y períodos de gracia antes de que una falta de pago sea considerada un default formal. No obstante, la concentración de vencimientos durante 2026 y la necesidad de sostener la credibilidad ante los mercados y los organismos multilaterales plantean un desafío constante para la gestión económica.
Por el momento, no hay fecha confirmada para la llegada a Buenos Aires de la misión del FMI que deberá realizar la revisión del programa acordado tras el préstamo de abril de 2025. En el marco del Foro Económico Mundial de Davos, el ministro de Economía, Luis Caputo, mantuvo un breve intercambio con la titular del organismo, Kristalina Georgieva, que luego se tradujo en un mensaje público de respaldo en redes sociales.
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