
El Gobierno nacional confirmó que la Argentina participará en 2027 de la Operación Nanook, un ejercicio militar encabezado por Canadá en el Ártico y considerado una de las principales maniobras estratégicas de las Fuerzas Armadas canadienses en el norte del continente. La decisión forma parte de la política de acercamiento impulsada por la gestión de Javier Milei con países aliados de Occidente y miembros de la OTAN.
Según detallaron desde el Ministerio de Defensa, la participación argentina será en carácter de observador y tendrá un perfil técnico, enfocado en logística polar, operaciones en condiciones climáticas extremas y coordinación entre fuerzas militares. No se tratará de una misión de combate ni de una operación bajo mando argentino.
La iniciativa fue uno de los temas abordados en la reciente conversación entre Milei y el primer ministro canadiense, Mark Carney. Durante el diálogo bilateral, ambos mandatarios analizaron cuestiones vinculadas al comercio, la minería, la energía y la cooperación en materia de defensa. En el comunicado oficial difundido por Canadá se destacó la futura participación argentina en la Operación Nanook.
El despliegue se enmarca en la estrategia del Ejecutivo nacional de profundizar la cooperación militar con Estados Unidos, Canadá y otros países alineados con la OTAN. Aunque Nanook no pertenece formalmente a la estructura de la Alianza Atlántica, el Gobierno busca consolidar vínculos de interoperabilidad y entrenamiento conjunto con fuerzas occidentales.
En la administración nacional aseguran que las gestiones comenzaron durante la conducción del exministro de Defensa, Luis Petri, y continúan actualmente bajo la órbita del teniente general Carlos Presti. La intención oficial es sostener una agenda de cooperación militar más amplia, que exceda el plano diplomático y fortalezca la relación estratégica con aliados internacionales.
El próximo paso será el envío al Congreso del proyecto de ley que autorice la salida de tropas argentinas al exterior. No obstante, en el Ejecutivo reconocen que, si los tiempos legislativos se extienden, existe la posibilidad de habilitar la participación mediante un decreto presidencial, mecanismo que ya fue utilizado recientemente para autorizar ejercicios militares conjuntos con Estados Unidos.
Esa línea de cooperación quedó evidenciada semanas atrás durante los ejercicios navales Passex 2026, realizados en el Atlántico Sur junto al portaaviones estadounidense USS Nimitz. Allí participaron Milei y Presti en una actividad organizada por el Comando Sur y la Embajada de Estados Unidos.
La relación militar entre ambos países también se profundizó con el ejercicio “Gringo-Gaucho II”, desarrollado entre las armadas de Argentina y Estados Unidos, además de la participación del destructor ARA La Argentina en el operativo multinacional UNITAS LXVI frente a las costas estadounidenses.
En paralelo, Presti mantuvo durante los últimos meses reuniones con funcionarios de Defensa de Italia, Alemania, Bélgica y Estados Unidos, además de encuentros con representantes de la OTAN en foros internacionales de seguridad. En marzo pasado, incluso participó de la cumbre “Escudo de las Américas”, impulsada por Washington para fortalecer la cooperación hemisférica en materia de defensa.
La participación argentina en Nanook marca un nuevo paso en la redefinición de la política internacional y militar del Gobierno libertario, que apuesta a profundizar su alineamiento con Estados Unidos y sus principales aliados estratégicos. Mientras tanto, el movimiento también abre un debate político interno sobre el alcance de la cooperación militar internacional y el rol que la Argentina busca ocupar en el nuevo escenario geopolítico global.
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