
Argentina ya cuenta con inmunoterapias oncológicas que se aplican por inyección subcutánea, una modalidad que ofrece la misma eficacia y seguridad que las formulaciones intravenosas tradicionales. La Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) aprobó recientemente el nivolumab inyectable, que se suma al atezolizumab, autorizado en diciembre de 2024.
Estos tratamientos actúan bloqueando mecanismos como las proteínas PD-1 y PD-L1, que los tumores utilizan para evadir la respuesta del sistema inmune. Al inhibir esas vías, permiten que las defensas del organismo reconozcan y ataquen las células cancerígenas.
Las nuevas presentaciones están indicadas en distintos tipos de cáncer, entre ellos pulmón metastásico, renal avanzado, gástrico, melanoma, esófago y colorrectal, ampliando las alternativas terapéuticas ya disponibles.
La principal ventaja es operativa: reemplazan infusiones intravenosas que pueden demorar hasta una hora por una aplicación subcutánea de pocos minutos, lo que reduce significativamente los tiempos de permanencia en hospitales de día y mejora la experiencia del paciente.
En cuanto al costo, las formulaciones inyectables tienen un valor similar al de las versiones intravenosas —alrededor de $16 millones según precios de referencia— y el acceso depende de cada financiador, con mayores dificultades en el sistema público.
En los estudios clínicos participaron 500 pacientes, más de un tercio tratados en Argentina, lo que permitió ampliar su aprobación local a múltiples indicaciones ya vigentes. La incorporación de estas terapias representa un avance en la simplificación de tratamientos oncológicos, sin resignar eficacia ni seguridad.
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