
La Argentina participará el próximo 11 de febrero de una cumbre de altos mandos militares convocada por el Pentágono, que se realizará en Washington y reunirá a representantes de 34 países del hemisferio occidental. El encuentro fue impulsado por el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, y contará con la presencia del jefe del Estado Mayor Conjunto argentino, Marcelo Dalle Nogare, según confirmaron fuentes del área de Defensa.
La reunión se desarrollará en la capital estadounidense y estará centrada en la nueva estrategia regional del gobierno de Donald Trump, que busca reforzar el protagonismo de Estados Unidos en el hemisferio occidental. Se trata de un encuentro calificado como “inusual” por el diario The New York Times e “importante y notable” por especialistas en defensa y seguridad internacional.
De acuerdo con un comunicado del ejército estadounidense, la convocatoria apunta a “las naciones de todo el hemisferio occidental que comparten profundos lazos históricos, valores comunes e interés en la estabilidad regional que apoya la seguridad y prosperidad a largo plazo para Estados Unidos y nuestro vecindario compartido”. En ese marco, se espera la participación de la mayoría de los países de la región, con la probable excepción de Cuba y Nicaragua, además de altos mandos militares de Dinamarca, Francia y Gran Bretaña, naciones que mantienen territorios estratégicos en el área.
Según la información oficial, uno de los ejes centrales del encuentro será el fortalecimiento de la cooperación militar frente a amenazas comunes. “Los líderes de defensa participantes explorarán la importancia de asociaciones sólidas, cooperación continua y esfuerzos unidos para contrarrestar organizaciones criminales y terroristas, así como actores externos que socavan la seguridad y estabilidad regional”, señalaron desde el Pentágono.
La cumbre se inscribe en el reciente lanzamiento de la denominada “Doctrina Donroe”, una reinterpretación de la histórica Doctrina Monroe adaptada al enfoque del actual gobierno estadounidense. En un documento de unas 30 páginas, el Pentágono sostuvo que “tras años de abandono, el departamento de Guerra restaurará el dominio militar estadounidense en el hemisferio occidental” y remarcó que ese dominio será utilizado para “proteger nuestra patria y nuestro acceso a territorios estratégicos en toda la región”.
El texto también advierte sobre la presencia de potencias extrahemisféricas y fija prioridades claras. “Impediremos que nuestros adversarios desplieguen fuerzas u otras capacidades que representen una amenaza a nuestro hemisferio”, afirma el documento, con referencias directas a China. “Lo más importante es la defensa del territorio nacional y la disuasión de China”, agrega.

El contexto político y militar en el que se realiza la reunión también resulta clave. La convocatoria se produce tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela, operaciones contra lanchas presuntamente vinculadas al narcotráfico en el Caribe y el Atlántico, y en medio de tensiones diplomáticas con Canadá, México y países europeos, tanto por la política de aranceles como por la ambición de Trump sobre Groenlandia, territorio bajo control de Dinamarca.
Desde el ámbito académico y estratégico, el encuentro despertó especial atención. Evan Ellis, profesor de estudios latinoamericanos en el Instituto de Estudios Estratégicos de la Escuela de Guerra del Ejército de Estados Unidos, calificó la cumbre como “importante y notable” y subrayó su carácter excepcional. “Los líderes militares de toda la región se reúnen regularmente en eventos como la Conferencia Ministerial de Defensa de las Américas o la Conferencia de Ejércitos Americanos, pero es inusual que Estados Unidos convoque una reunión de este tipo, liderada por el jefe del Estado Mayor Conjunto y con un temario definido por Washington”, explicó.
Sobre la agenda, Ellis anticipó que el foco estará puesto en la seguridad regional. “Espero que el centro de la reunión sea la lucha contra el crimen organizado transnacional y el narcotráfico, que junto a otras actividades delictivas como la minería ilegal, la extorsión, la trata de personas y el lavado de dinero, representa el principal desafío para la seguridad y la democracia en la región”, señaló.
El especialista también remarcó la oportunidad política del encuentro. “El momento es importante, ya que Estados Unidos busca aprovechar su reciente éxito con la captura de Nicolás Maduro y la publicación de la nueva Estrategia de Seguridad Nacional para construir consenso sobre una agenda estratégica más amplia”, afirmó.
Y añadió: “Sería natural que también se aborde el tema de China, teniendo en cuenta que Beijing viene convocando desde hace años a altos líderes de defensa latinoamericanos a través del Foro de Defensa China-CELAC”.
En cuanto a la participación argentina, la presencia de Dalle Nogare se enmarca en una agenda de inserción y cooperación militar con Estados Unidos y la región. Si bien el viaje podría verse afectado por la cancelación de vuelos producto de una fuerte tormenta que impacta en el país norteamericano, fuentes oficiales indicaron que la representación argentina sigue confirmada, aunque no se descartan reprogramaciones.
Para Ellis, el encuentro puede marcar un punto de inflexión en la coordinación regional. “Es un desarrollo positivo, porque el general Caine tiene gran credibilidad entre los líderes militares de América y busca cooperación en un tema clave de seguridad que afecta a todos los países del hemisferio”, concluyó.
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