
Un vuelo que debía llevar a cientos de pasajeros desde Buenos Aires hasta Madrid terminó convertido en una inesperada odisea en Brasil. Una falla técnica obligó al avión de la aerolínea Plus Ultra a realizar un aterrizaje de emergencia en Natal, en el norte del país, y dejó a unos 400 pasajeros argentinos y españoles varados durante casi 48 horas.
Entre ellos se encuentra Facundo Cuello, un rosarino que viajaba junto a tres amigos y que relató en Antes de Todo, por Radio Boing, las horas de incertidumbre, falta de información y dificultades que atravesaron desde que aterrizaron de emergencia.
“Es tremendo lo que estamos viviendo, una locura”, resumió Cuello al describir la situación.
Un fuerte ruido y un aterrizaje de emergencia
El vuelo había partido desde Buenos Aires rumbo a Madrid y llevaba aproximadamente seis o siete horas en el aire cuando los pasajeros escucharon un fuerte ruido. Según contó Cuello, algunos viajeros aseguraron que se había producido una explosión en una de las turbinas.
“Sentimos un ruido fuerte. Yo estaba casi entredormido, pero la gente dice que tuvo una explosión y fue una de las turbinas”, relató el rosarino.
Ante el inconveniente, la tripulación informó que se trataba de una falla técnica y que debían aterrizar en el aeropuerto más cercano. Finalmente, el avión descendió en Natal, donde los pasajeros quedaron a la espera de una solución para continuar el viaje.
El inconveniente se produjo el domingo y, según explicó Cuello, el grupo debía haber llegado a Madrid el lunes a las 6 de la mañana. Sin embargo, al momento de la entrevista ya acumulaban casi dos días de demora.
La falta de respuestas agravó el malestar
Uno de los principales reclamos de los pasajeros estuvo relacionado con la falta de información y asistencia durante las primeras horas en Brasil.
Cuello explicó que Plus Ultra no cuenta con operaciones propias en Natal, por lo que la aerolínea debió contratar a una agencia local para atender a los pasajeros afectados.
“Plus Ultra no tiene operaciones en Brasil, entonces no tiene gente para atendernos”, explicó.
Según su relato, inicialmente les informaron que recibirían alojamiento y comida, pero la respuesta no llegó de manera inmediata. Los pasajeros tuvieron que realizar largas filas para conseguir asistencia y recibieron incluso vouchers escritos a mano para acceder a un hotel.
El problema apareció cuando el contingente llegó al alojamiento indicado: el establecimiento no tenía capacidad suficiente para recibir a todos los viajeros.
“Nos llevaron hasta la puerta de un hotel y claramente no tenían para 300 camas”, contó Cuello.
Como consecuencia, muchos pasajeros permanecieron durante horas en las inmediaciones del lugar, entre ellos personas mayores y embarazadas, mientras intentaban encontrar una solución.
Pasajeros organizaron la asistencia
Ante la falta de respuestas, los propios viajeros comenzaron a organizarse para asistir a quienes se encontraban en una situación más vulnerable.
Cuello contó que él y sus tres amigos colaboraron con otros pasajeros, especialmente con adultos mayores que llevaban muchas horas esperando.
“Había gente de 70, 80 años”, señaló el rosarino, quien destacó que uno de los integrantes de su grupo comenzó a organizar a los pasajeros para intentar resolver las distintas necesidades que surgían.
La situación también generó momentos de tensión en el aeropuerto de Natal. Según el testimonio, los pasajeros realizaron reclamos y protestas para obtener respuestas concretas sobre cuándo podrían retomar el viaje.
Cuándo volverán a Madrid
Después de casi dos días de incertidumbre, los pasajeros recibieron finalmente una nueva fecha para continuar el viaje.
Según explicó Cuello, Plus Ultra dispuso un avión para trasladarlos desde Natal hacia Madrid durante la tarde. El vuelo estaba previsto para las 19, por lo que, si el cronograma se cumplía, los pasajeros podrían retomar finalmente el trayecto original.
Antes deberán ser trasladados desde el hotel hasta el aeropuerto, ubicado a más de una hora de distancia.
El rosarino estimó que todavía les esperaba un viaje de aproximadamente ocho horas hasta Madrid, después de haber perdido casi 48 horas respecto del itinerario original.
“Una historia para contar, no es de las mejores, pero tener una historia para contar”, expresó Cuello al finalizar la entrevista con Radio Boing.
La odisea dejó a cientos de pasajeros argentinos y españoles atravesando una situación inesperada en Brasil, mientras aguardaban poder completar finalmente el viaje que había comenzado en Buenos Aires con destino a Madrid.
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