
La misión Artemis II de la NASA se prepara para uno de sus momentos más críticos: el regreso a la Tierra. Este viernes 10 de abril de 2026, la nave Orion con los astronautas Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen a bordo amerizará en el océano Pacífico, a pocos kilómetros de San Diego, California, a las 21:07 (hora argentina), tras completar una misión histórica alrededor de la Luna.
El operativo de rescate ya está en marcha y es clave para garantizar la seguridad de la tripulación tras el llamado splashdown, que ocurrirá apenas 14 minutos después del inicio del reingreso, previsto para las 20:53. Se trata de la primera misión tripulada de la NASA desde el programa Apolo, un paso fundamental en el objetivo de volver a llevar humanos a la superficie lunar y, en el futuro, a Marte.
En las horas previas al descenso, la nave Orion completó con éxito una maniobra determinante. Encendió sus propulsores durante 8 segundos para ajustar su trayectoria y encaminarse definitivamente hacia la Tierra.
Durante ese proceso, los astronautas repasaron procedimientos y monitorearon los sistemas de navegación, una etapa crítica antes del reingreso. Además, avanzaron con la preparación interna de la cápsula, ordenando la cabina y completando la lista de chequeo necesaria para afrontar una de las fases más exigentes del viaje.
Artemis II marcó un hito al convertirse en la primera misión tripulada en décadas en sobrevolar la Luna, incluyendo su lado oscuro. Su objetivo principal fue probar que tanto la nave como los sistemas y la tripulación pueden operar de manera segura en el espacio profundo.
Este paso es clave para las próximas etapas del programa, que buscarán concretar el regreso del ser humano a la superficie lunar y avanzar hacia misiones más ambiciosas, como la llegada a Marte. A diferencia de lo que ocurrió en misiones como el Apolo 11, los astronautas de Artemis II no deberán realizar cuarentena al regresar a la Tierra.
Esto se debe a que, tras décadas de estudios sobre muestras lunares y la salud de tripulaciones anteriores, se determinó que no existe riesgo biológico asociado al entorno lunar. Sin embargo, los tripulantes sí serán sometidos a rigurosos controles médicos para evaluar el impacto del viaje, especialmente después de la exposición a la microgravedad y el intenso reingreso atmosférico.

Comentarios