
Las autoridades del Congreso de la Nación Argentina aprobaron un aumento salarial de 9,4% para los trabajadores legislativos, distribuido entre diciembre del año pasado y abril de este año. La actualización también tendrá impacto en las dietas de los integrantes de la Cámara de Senadores de la Nación Argentina.
El incremento se aplicará de manera escalonada sobre el valor de los módulos que componen los sueldos del personal del Congreso. Según el acuerdo, se estableció un 2% retroactivo a diciembre, un 2,2% acumulativo desde enero, otro 2% en febrero, 1,7% en marzo y 1,5% a partir de abril, lo que totaliza el aumento del 9,4%.
El convenio fue firmado por autoridades administrativas de ambas cámaras junto con el titular de la Asociación del Personal Legislativo, Norberto Di Próspero.
Impacto en las dietas del Senado
Debido a que las dietas de los senadores están vinculadas al valor de los módulos que cobran los trabajadores legislativos, el incremento también repercutirá en los ingresos de los miembros de la cámara alta.
Desde noviembre del año pasado, los legisladores del Senado perciben alrededor de $10,2 millones brutos. Ese monto está compuesto por 2.500 módulos de sueldo, más 1.000 módulos por gastos de representación y 500 módulos adicionales por desarraigo, lo que suma 4.000 módulos en total.
Con la actualización aprobada, las dietas pasarán a ubicarse en torno a los $11,6 millones brutos.
En el Senado hay algunos casos que no perciben el adicional por desarraigo, entre ellos la ministra de Seguridad y senadora Patricia Bullrich, el legislador Agustín Monteverde y el senador Mariano Recalde, todos representantes de la Ciudad de Buenos Aires. Tampoco cobra ese plus la exgobernadora santacruceña Alicia Kirchner, quien optó por mantener su jubilación.
Diferencias con Diputados
En la Cámara de Diputados de la Nación Argentina el sistema es diferente, ya que las dietas no están atadas directamente a la paritaria de los empleados legislativos.
Actualmente los diputados perciben alrededor de $6 millones brutos, equivalentes a unos $4,5 millones netos, más un adicional cercano a $600.000 por gastos de representación.
Esa diferencia genera desde hace tiempo reclamos dentro de la Cámara baja, donde algunos legisladores cuestionan la brecha salarial con el Senado.
El último acuerdo paritario del personal del Congreso se había firmado en noviembre del año pasado. Desde entonces, quedó establecido que cada incremento salarial que obtengan los trabajadores legislativos impactará automáticamente en las dietas de los senadores, mecanismo que busca evitar decisiones directas de los legisladores sobre sus propios sueldos.
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