
La llegada de autos importados desde China empieza a cambiar el mapa automotor argentino y genera nuevas dudas entre los consumidores al momento de cambiar el vehículo: ¿seguir con un modelo a combustión o dar el salto a un híbrido o eléctrico? Sobre ese escenario habló el periodista especializado en autos Horacio Alonso, en diálogo con el programa Antes de Todo por Radio Boing.
Alonso señaló que el fenómeno actual tiene dos lecturas. Por un lado, el dato concreto de la fuerte entrada de vehículos chinos de distintas marcas, con empresas como BYD a la cabeza, además de otras como Chery y grupos industriales que vienen creciendo a nivel global. Por otro, explicó que la sensación de “avalancha” que se vive en Argentina tiene que ver con el contexto local.
“El país pasó cuatro años con restricciones a las importaciones. No entraban autos en general y tampoco chinos. Lo que en países como Brasil, Uruguay o Chile fue un proceso gradual, acá se dio todo junto cuando se abrió la economía”, remarcó. Esa liberación generó un impacto fuerte en el mercado, con mayor oferta y una demanda contenida que salió de golpe a comprar.
De la desconfianza a la competencia directa
El especialista también se refirió al cambio en la percepción sobre los vehículos chinos. “Existe una idea vieja de que eran autos de mala calidad, con poco equipamiento. Eso fue cierto hace muchos años, pero la evolución de la industria china es espectacular. Hoy ofrecen productos de alto nivel, con mucha tecnología y a precios más accesibles”, sostuvo.
Esa mejora, afirmó, los convierte en competidores directos de marcas tradicionales en distintos segmentos del mercado.
¿Eléctrico o híbrido? Depende del usuario
Uno de los ejes centrales fue qué tipo de motorización conviene elegir. Para Alonso, no hay una respuesta única: “Es como el segmento del auto. No todo el mundo necesita una pick-up ni un city car. Con los eléctricos pasa lo mismo: no son para todos”.
Según explicó, el auto 100% eléctrico se adapta mejor a un perfil urbano, que recorre distancias diarias moderadas —por ejemplo, menos de 200 kilómetros— y que, en muchos casos, lo utiliza como segundo vehículo. “La clave es que se cargan en la casa. Si vivís en un departamento sin posibilidad de instalar un cargador, no es la mejor opción”, advirtió.
En cambio, el híbrido aparece como una alternativa más versátil. Combina un motor eléctrico con uno a combustión, lo que permite circular en ciudad con bajo consumo y, al mismo tiempo, tener autonomía para viajes largos. “En uso urbano, muchas veces funciona en modo eléctrico. Cuando salís a la ruta o exigís más potencia, entra el motor a combustión”, detalló.
Además, diferenció entre híbridos enchufables —que permiten cargarse a la red y ofrecen mayor autonomía eléctrica— e híbridos convencionales, que recuperan energía al frenar o desacelerar.
Un mercado en recuperación
Alonso también destacó el repunte en las ventas de 0 km. Durante 2025 se patentaron alrededor de 612.000 vehículos, un crecimiento cercano al 48% frente al año anterior. Si bien está por debajo de los picos históricos de más de 900.000 unidades, se trata del mejor registro de los últimos años.
El repunte se explica, según indicó, por la mejora de la economía, la baja de la inflación, la reaparición del crédito y el regreso de la oferta tras años de restricciones. “Había una demanda contenida que salió toda junta cuando empezaron a aparecer los autos”, concluyó.
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