
El rector de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), Franco Bartolacci, advirtió por la compleja situación que atraviesa la institución y reclamó al Gobierno nacional la aplicación plena de la ley de financiamiento universitario. En una entrevista con Antes de Todo por Radio Boing, sostuvo que la demora en el cumplimiento de la norma profundiza los problemas salariales, de infraestructura, becas estudiantiles e investigación.
Bartolacci se refirió a la audiencia realizada el viernes en el marco de la causa impulsada por el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN) para lograr la implementación de la ley. Del encuentro participaron representantes del Gobierno nacional y de las universidades.
El rector de la UNR consideró positivo que se haya concretado la audiencia, aunque señaló que no hubo un acuerdo entre las partes. En ese marco, las universidades reclamaron que se ejecute la medida cautelar y que, además, se dicte una sentencia sobre la cuestión de fondo, que todavía permanece pendiente en primera instancia.
“Esperamos que entre la resolución judicial y la paritaria aparezcan respuestas que nos permitan despejar el horizonte”, señaló Bartolacci.
En ese sentido, recordó que está prevista una nueva reunión paritaria para el 1° de septiembre, mientras que el Consejo Interuniversitario Nacional tendrá un plenario el 3 y 4 de septiembre en la Universidad Nacional de Río Negro. Allí, las autoridades universitarias definirán los pasos a seguir de acuerdo con las respuestas que surjan durante los próximos días.
Salarios y pérdida de docentes
Uno de los principales puntos de preocupación es la situación salarial de los trabajadores universitarios. Bartolacci explicó que los ingresos de muchos docentes se encuentran actualmente entre los $300.000 y $700.000 mensuales, una situación que, según sostuvo, dificulta la permanencia de profesionales altamente capacitados dentro de las universidades.
El rector aseguró que ya se está produciendo una pérdida de recursos humanos valiosos. Profesores que durante años se formaron y desarrollaron su actividad académica optan por abandonar la universidad o reducir su dedicación para concentrarse en trabajos del sector privado.
A esto se suma el pluriempleo, una situación que, según Bartolacci, también termina afectando la calidad de la enseñanza porque los docentes deben distribuir su tiempo entre distintas actividades laborales.
Becas estudiantiles sin actualización
Bartolacci también puso el foco en la situación de los estudiantes y particularmente en las becas Progresar, que alcanzan a una gran cantidad de jóvenes.
Según explicó, las becas no se actualizan desde septiembre de 2024 y actualmente tienen un valor que considera insuficiente para garantizar que un estudiante pueda sostener su carrera.
El rector señaló que comparte la necesidad de establecer requisitos para acceder a una beca y controlar que el beneficio cumpla su objetivo, pero cuestionó que se exija una dedicación significativa a los estudios cuando la ayuda económica es de apenas $35.000 mensuales.
Problemas de infraestructura y equipamiento
Otro de los aspectos que genera preocupación es el estado de la infraestructura universitaria. Bartolacci explicó que se interrumpieron los fondos destinados a obras y mantenimiento y que la situación resulta especialmente compleja para las universidades que cuentan con edificios de valor patrimonial.
El rector comparó el deterioro de los edificios con el mantenimiento de una vivienda: cuando las reparaciones se postergan durante años, los problemas comienzan a acumularse y luego resulta cada vez más difícil solucionarlos.
También mencionó las dificultades para renovar equipamiento tecnológico y científico utilizado en laboratorios.
Como ejemplo, explicó que la UNR incorporó un microscopio de alta complejidad cuyo valor ronda los US$2 millones. Ante la rotura de una pieza, la universidad puede enfrentar serios inconvenientes para conseguir los recursos necesarios para reemplazarla.
La investigación científica, otra área afectada
La situación también alcanza al sistema científico. Bartolacci aseguró que la desinversión en investigación es todavía más profunda que en el ámbito estrictamente universitario y que varias líneas de financiamiento fueron interrumpidas.
Según detalló, las transferencias destinadas al sector científico cayeron alrededor de un 50% en los últimos dos años, una situación que derivó en la discontinuidad de proyectos y en la salida de investigadores de reconocida trayectoria.
Para el rector, el escenario implica que las universidades están funcionando con recursos significativamente inferiores a los que tenían anteriormente, mientras intentan sostener sus actividades académicas y científicas.
“La ley no es un aumento de presupuesto”
Bartolacci insistió en que la salida que reclaman las universidades es la aplicación de la ley de financiamiento universitario, que establece mecanismos de actualización para salarios y becas.
Según explicó, la norma no representa un incremento presupuestario extraordinario, sino una recomposición que busca recuperar el nivel de recursos existente en diciembre de 2023.
El reclamo universitario se encuentra además judicializado. Bartolacci recordó que existen fallos favorables y que la Corte Suprema de Justicia de la Nación ordenó al Poder Ejecutivo aplicar los artículos 5 y 6 de la ley, vinculados con la actualización salarial y las becas estudiantiles.
Por eso, sostuvo que cuanto más se demora el cumplimiento de esas disposiciones, mayores son las dificultades que enfrentan las instituciones.
Qué pasa con los estudiantes extranjeros
Durante la entrevista, Bartolacci también fue consultado por la posibilidad de que las universidades comiencen a cobrarles a determinados estudiantes extranjeros.
El rector explicó que el Gobierno nacional anunció modificaciones sobre este punto, pero que esas decisiones requieren cambios legislativos y reglamentarios para poder aplicarse.
En ese sentido, recordó que la Ley de Migraciones establece derechos para las personas migrantes y que la Ley de Educación Superior dispone que las universidades no pueden cobrar aranceles por las carreras de grado.
Además, mencionó los acuerdos existentes dentro del Mercosur, particularmente en relación con los estudiantes provenientes de Brasil.
Bartolacci señaló que aproximadamente el 4% de los estudiantes de la UNR son extranjeros, pero aclaró que si se considera únicamente a quienes no cuentan con residencia permanente, el universo se reduce aproximadamente al 0,4% del total.
Por ese motivo, sostuvo que cualquier modificación sobre el régimen de estudiantes extranjeros debe estar acompañada por los cambios legales correspondientes.
El reclamo universitario continúa
Con una nueva instancia paritaria prevista para septiembre y el próximo plenario del CIN en los primeros días de ese mes, las universidades esperan respuestas concretas que permitan destrabar el conflicto.
Bartolacci remarcó que la prioridad es lograr la aplicación de la ley y recuperar condiciones que permitan sostener la actividad docente, científica y académica.
Mientras tanto, la UNR continúa atravesando un escenario marcado por la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores, la falta de actualización de becas, las dificultades de infraestructura y la reducción del financiamiento destinado a la investigación.
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