
Lucas Bernardi pasó por los estudios de Radio Boing y mantuvo una extensa y distendida charla con el equipo de Boing y sus Secuaces, donde reflexionó sobre su reciente paso por la conducción de Newell’s en un momento crítico, su manera de entender el liderazgo, el rol del hincha, la presión del fútbol rosarino y su presente personal.
Recibido con aplausos y en un clima de cercanía, Bernardi se mostró cómodo, relajado y con humor, incluso compartiendo anécdotas cotidianas como su relación con los vecinos y su perro, antes de meterse de lleno en el análisis futbolero y humano.
“Sabía que iba a decir que sí”
Uno de los ejes centrales de la charla fue su decisión de hacerse cargo del equipo en un contexto adverso. Bernardi fue claro: nunca estuvo realmente la posibilidad de negarse.
“Busqué puntos para que me digan que no, pero yo ya sabía que iba a decir que sí”, confesó. Explicó que no podía seguir dirigiendo la reserva mientras el club atravesaba una situación límite, y que asumir la responsabilidad era coherente con lo que sentía.
Lejos de dramatizar, aseguró que vivió el proceso con tranquilidad y sin nerviosismo, entendiendo que había que ordenar, unificar criterios y asumir el momento con claridad.
La energía, la confianza y el respaldo de la gente
Bernardi destacó la importancia de cambiar la energía interna del grupo en un contexto de derrotas acumuladas. “Un jugador sin confianza no puede rendir”, señaló, y remarcó que el acompañamiento de la gente y de referentes del club fue clave para que el plantel no se sintiera solo.
Recordó especialmente el primer partido tras su llegada, ante Unión, donde el clima en el estadio fue completamente distinto al que se venía viviendo. “Eso ayudó mucho, aunque después los once están solos adentro de la cancha”, explicó.
Liderar en la crisis
Sobre el liderazgo en momentos extremos, Bernardi admitió que demanda una enorme energía emocional. Aceptar la realidad, hacerse responsable y recién desde ahí proyectar el futuro fue, según explicó, una de las claves para atravesar la tormenta.
También remarcó que, en esos escenarios, no siempre juega el mejor futbolista, sino el que está más preparado para soportar la presión.
“Hoy no necesito del fútbol para ser feliz”
Uno de los pasajes más personales de la entrevista fue cuando habló de su presente emocional. Bernardi aseguró estar contento y en paz con su vida, independientemente de los resultados deportivos.
“Hoy no necesito que el fútbol me vaya bien o mal para ser feliz”, afirmó, reconociendo que esa mirada llegó con los golpes y la experiencia, no con el paso del tiempo.
Incluso recordó cómo antes vivía las derrotas con angustia y cómo hoy puede separar el resultado deportivo de su vida personal.
Su rol actual y el futuro del club
Actualmente a cargo de la reserva de Newell’s, Bernardi explicó que su principal objetivo es formar futbolistas preparados para la exigencia de jugar en Primera, tanto desde lo futbolístico como desde lo mental. “No hay chicos ni nenes: hay profesionales”, sostuvo, subrayando la responsabilidad que implica vestir la camiseta en una ciudad como Rosario.
Finalmente, llamó a dejar atrás la autodestrucción institucional y a construir desde todos los sectores: “El club no soporta mucho más. Necesitamos que todos construyan, sea quien sea el que conduzca”.
En Radio Boing, Lucas Bernardi dejó una charla sincera, profunda y sin estridencias, fiel a su estilo actual: reflexivo, frontal y comprometido con Newell’s, pero sobre todo, con una forma de entender la vida y el fútbol mucho más serena.
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