
La periodista venezolana Maryorin Méndez, radicada en Caracas, dialogó con el equipo de Río Extra Primera Hora y brindó un crudo testimonio sobre la situación política y social que atraviesa Venezuela, tras la reciente excarcelación de Rafael Tudares, yerno de Edmundo González Urrutia.
Méndez sostuvo que “cada excarcelación es una buena noticia”, aunque remarcó que se trata de casos aislados frente a una realidad mucho más amplia: “Todavía hay alrededor de mil presos políticos que continúan detenidos”. En ese marco, explicó que la liberación de Tudares fue especialmente sensible no solo por su vínculo familiar con el dirigente opositor, sino por las circunstancias de su detención.
Según relató, Tudares fue arrestado a comienzos del año pasado por agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia cuando llevaba a sus hijos al colegio. “No era un político ni tenía militancia pública. Su único delito fue ser el yerno de Edmundo González”, afirmó. Además, recordó que circuló información —nunca confirmada oficialmente— sobre una supuesta condena a pena máxima por terrorismo, lo que hacía pensar que su liberación era prácticamente imposible.
La periodista destacó el rol activo que asumió Mariana González, hija de Edmundo González, quien denunció públicamente extorsiones en distintos ámbitos a cambio de la liberación de su esposo. Entre ellas, señaló que incluso se habría pedido que su padre abandonara la lucha política durante gestiones realizadas en ámbitos religiosos, lo que derivó en una mayor intervención de la Iglesia como mediadora. “La Iglesia también es víctima del miedo generalizado que se vive en el país”, subrayó Méndez.
En cuanto al contexto general, la comunicadora advirtió que las escarcelaciones se están dando “a cuentagotas” y generan una mezcla de esperanza y angustia entre las familias de los detenidos. “Hay personas que llevan cuatro años presas sin poder ver a sus familiares, sin cartas, sin saber siquiera dónde están. Muchos casos son desapariciones forzadas”, explicó.
Méndez también alertó sobre la continuidad de detenciones arbitrarias en retenes y alcabalas, pese a comunicados oficiales que intentan negarlo. “Sigue ocurriendo que se retiene a personas por lo que tienen en el teléfono. Es un sistema de miedo y extorsión que se mantiene con total impunidad”, afirmó, y relató casos de jóvenes trasladados al Helicoide solo por revisiones de sus celulares.
Respecto al escenario político, sostuvo que si bien hay señales de cierta apertura económica, no se observan avances significativos en materia de libertades políticas y sociales. “Venezuela parece ir hacia un modelo similar al de China: más libertades económicas, pero fuertes restricciones políticas”, analizó.
Finalmente, Méndez aseguró que, aunque no se vea en las calles, existe una esperanza contenida en la sociedad venezolana tras la detención de Nicolás Maduro. “El venezolano está esperanzado, pero el festejo está prohibido. Incluso hacer chistes puede tener consecuencias. El silencio no significa que no haya alegría, sino que el miedo sigue siendo muy fuerte”, concluyó.
Comentarios