
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias El Mencho, sacudió los cimientos del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y desató una ola de violencia sin precedentes recientes en distintas regiones de México, con bloqueos, incendios y enfrentamientos armados.
Con la caída del fundador y máximo jefe del cartel, todas las miradas apuntan ahora a Rosalinda González Valencia, su esposa y una figura clave en la estructura criminal, señalada como posible heredera del negocio narco.
Rosalinda González Valencia nació en 1963 en El Naranjo, una localidad del municipio de Aguililla, en el estado de Michoacán. Su entorno familiar estuvo históricamente vinculado al delito: varios de sus hermanos lideran Los Cuinis, considerados el brazo financiero del CJNG y responsables de complejas maniobras de lavado de dinero en México, América Latina y Europa.
Conoció a Oseguera Cervantes en California, Estados Unidos, y se casó con él en la década de 1990. Juntos tuvieron tres hijos: Jessica Johana, Rubén —conocido como El Menchito— y Laisha Michelle Oseguera González. Rubén fue condenado a cadena perpetua en Estados Unidos por delitos vinculados al narcotráfico.
Dentro del CJNG, Rosalinda no fue solo “la esposa del capo”. De acuerdo con investigaciones judiciales y reportes de inteligencia, ocupó un rol central en la administración de los recursos económicos de la organización. Por su influencia interna, se ganó el apodo de “La jefa”.
Detenciones, condena y liberación
La primera detención de González Valencia ocurrió en mayo de 2018, en Zapopan, Jalisco. Fue acusada de administrar los fondos del CJNG, aunque finalmente quedó procesada por lavado de dinero y recuperó la libertad tras pagar una fianza millonaria.
En 2021 volvió a ser arrestada durante un operativo conjunto del Ejército mexicano, la Fiscalía General de la República (FGR) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Fue trasladada a un penal federal femenino en Morelos y, en 2023, condenada a cinco años de prisión por operaciones con recursos de procedencia ilícita.
Sin embargo, en enero de 2025, la Justicia ordenó su liberación anticipada por buena conducta y por haber cumplido gran parte de la condena, una decisión que hoy vuelve a quedar bajo la lupa tras la muerte de su esposo.
Un vacío de poder y un país en tensión
La caída de El Mencho dejó un vacío de poder en una de las organizaciones criminales más violentas y poderosas de México. En ese contexto, el nombre de Rosalinda González Valencia reaparece con fuerza como posible figura decisiva en la reorganización del CJNG.
Mientras tanto, el país atraviesa horas críticas: la reacción del cartel ya dejó al menos 14 muertos y 45 detenidos, y mantiene en alerta máxima a las autoridades federales y estatales, en medio del temor a una escalada aún mayor de violencia.
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