
El ministro de Economía, Luis Caputo, ratificó el programa económico del Gobierno, defendió el proceso de desinflación y aseguró que la baja de precios continuará en los próximos meses, aunque reconoció las dificultades para estabilizar la situación en el corto plazo. Lo hizo al exponer ante empresarios en el 21° Simposio del IAEF, donde dejó varias definiciones clave sobre el rumbo económico.
En ese marco, el funcionario sostuvo que el objetivo sigue siendo reducir la inflación de manera sostenida: “La inflación va a converger a los guarismos que todos queremos. Lo que seguro va a pasar es que el proceso de desinflación va a continuar”. Sin embargo, admitió que el escenario se volvió más complejo por factores vinculados a la confianza y la demanda de dinero.
Caputo explicó que el Gobierno tiene control sobre la oferta monetaria, pero no sobre la demanda: “Uno puede controlar la oferta, pero no la demanda. No podemos forzar a la gente a tener pesos en el bolsillo si no quieren”. En esa línea, señaló que el proceso inflacionario responde a un desbalance monetario, ya sea por exceso de emisión o por caída en la demanda de dinero.
El ministro también hizo referencia a un episodio reciente que afectó la estabilidad: “El año pasado fue un ataque especulativo que minó la confianza de los argentinos”, y agregó que recomponer esa confianza llevará tiempo.
A pesar de ese diagnóstico, reafirmó que el Gobierno mantendrá su estrategia basada en el equilibrio fiscal, una política monetaria prudente y la generación de condiciones para fomentar la inversión y recuperar la demanda de pesos.
En otro tramo de su exposición, Caputo fue categórico al descartar una vuelta al financiamiento externo: “No tenemos pensado ir al mercado. Lo descartamos. Este es un Gobierno que no toma deuda”. Según detalló, el Estado cuenta con financiamiento para afrontar los próximos vencimientos de capital, estimados en unos US$9000 millones hasta 2027.

“No es un capricho con Wall Street, es un tema de costo. Vamos a seguir primando la opción más barata”, explicó, dejando en claro que la estrategia será evitar tasas altas en los mercados internacionales.
El ministro también lanzó críticas hacia el sector privado y el pasado político reciente. En ese sentido, apuntó contra el escepticismo que, según él, aún condiciona a la economía argentina: “En Argentina hoy es casi más difícil lidiar con el escepticismo de mucha gente que con la economía”. Y fue más allá al responsabilizar al kirchnerismo: “El daño psicológico que ha hecho el kirchnerismo en la gente es brutal”.
Finalmente, Caputo se refirió a la relación con el Fondo Monetario Internacional (FMI), en medio de las negociaciones por la revisión del acuerdo. Allí destacó el vínculo actual: “La relación con el FMI es espectacular. Hoy es un placer trabajar con el Fondo”, y aseguró que existe un alto nivel de confianza mutua entre ambas partes.
De esta manera, el ministro reafirmó el rumbo económico del Gobierno, con un mensaje que combina optimismo hacia adelante y reconocimiento de las tensiones actuales, en un contexto donde la inflación sigue siendo uno de los principales desafíos.
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