
El proceso de venta de Carrefour en la Argentina quedó, por el momento, en suspenso. Así lo confirmó el chairman y CEO global de la compañía, Alexandre Bompard, al señalar que las ofertas recibidas no alcanzaron las expectativas de los accionistas.
En una conferencia con inversores, el ejecutivo se refirió al proceso iniciado en 2025 por la casa matriz en París, cuando contrató a Deutsche Bank para buscar compradores para sus 700 sucursales y su banco en Argentina, como parte de una revisión estratégica regional.
“Hemos trabajado mucho en la revisión por países. Como pueden imaginar, es un proceso largo y difícil. Hemos logrado reforzar nuestra posición en Brasil mediante la venta del 7% de Carmila; salir de un país muy complicado -como saben, Italia- y encontrar un buen emprendedor para nuestra actividad en Rumania”, indicó.
Luego precisó el estado de la evaluación: “La revisión ya ha concluido. Tenemos dos tipos de mercados: los ‘core’ (estratégicos) y otros tres países, que son Argentina, Bélgica y Polonia”. Según explicó, este último grupo será presentado en conjunto en los próximos resultados financieros.
Sobre esos mercados, fue claro: “En esos tres países, la sensación que tenemos hoy es que las ofertas que hemos recibido no reflejan el potencial de creación de valor que tienen. Por lo tanto, la prioridad en ellos es mejorar la actividad operativa”. “Tendremos una visión muy dinámica de los activos. Eso significa que no hay puertas cerradas, pero la prioridad para los equipos en esos países es realmente mejorar la operación, potenciar nuestra creación de valor y fortalecerla, y luego veremos qué sucede en el futuro”, agregó.
Negociaciones, plazos y condiciones pendientes
En el mercado local, el candidato que sonaba con más fuerza era Francisco De Narváez, dueño de Changomas, quien en noviembre habría presentado una oferta cercana a los US$ 1.000 millones para quedarse con la operación y conservar la marca francesa. La propuesta fue articulada junto con L Catterton, fondo de inversión del que De Narváez ya es socio en Argentina en marcas como Rapsodia, Caro Cuore y Baby Cottons.
La intención inicial era firmar la venta antes de fin de 2025 y concretar el cierre formal a comienzos de 2026. En paralelo, la transferencia del banco requería autorización del Banco Central de la República Argentina, al tratarse de contratos separados. Sin embargo, el proceso se dilató y no hubo anuncios oficiales.
En la industria señalan que el grupo francés no está dispuesto a desprenderse de sus activos en cualquier condición, especialmente tras un cierre de año con ventas globales por 24.300 millones de euros en el cuarto trimestre de 2025, un alza del 1,6%.
En Argentina, las ventas crecieron 24,3% y 33,6% en superficie comparable, en un contexto que la compañía describió como “marcado por una fuerte desaceleración de la inflación y presión sobre los volúmenes de alimentos en 2025”. No obstante, el Resultado Operativo Recurrente (ROR) cayó a 70 millones de euros, frente a los 115 millones registrados en 2024.
Por ahora, la venta queda en pausa y la estrategia apunta a fortalecer la operación local mientras la compañía mantiene abiertas todas las alternativas a futuro.
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