
A cinco años del crimen que conmocionó al país, Lucas Pertossi decidió alejarse de la postura unificada que el grupo de rugbiers mantuvo durante todo el proceso judicial. En una entrevista exclusiva con Mauro Szeta para América TV, que se emitirá este domingo a las 22:00, el joven expresó su disconformidad con el manejo de su defensa técnica. Según sus palabras, la estrategia de ir “todos juntos” terminó perjudicando a quienes, como él, sostienen haber tenido un rol menor en el episodio de Villa Gesell.
Durante el adelanto de la charla, Pertossi fue tajante al despegarse de la autoría material de los golpes mortales. “Yo nunca lo toqué, pero nadie lo dijo”, afirmó, intentando diferenciar su situación de la de aquellos compañeros que recibieron prisión perpetua. El joven, que actualmente cumple una pena de 15 años como partícipe secundario, insistió en que no existió una organización previa para terminar con la vida de Fernando, definiendo el hecho como una “pelea que terminó en tragedia”.
En un ejercicio de introspección, el detenido admitió que el grupo solía involucrarse en altercados físicos, aunque hizo una salvedad sobre su comportamiento habitual. “Yo no me peleaba. Lamentablemente, cosa de lo que también me arrepiento, me dedicaba a grabar”, confesó. Esta declaración coincide con la línea que intenta imponer su nuevo abogado, Ignacio Nolfi, quien presentó un recurso ante la Corte Suprema para anular la sentencia argumentando una “indefensión manifiesta” durante el juicio previo.
La defensa de Pertossi sostiene que su anterior letrado, Hugo Tomei, no pudo garantizar una estrategia diferenciada al representar simultáneamente a acusados con intereses contrapuestos. Para Nolfi, el rol de su cliente fue “secundario y periférico”, limitado a filmar el inicio de la secuencia y a un cruce menor con un tercero ajeno a la víctima. Además, aseguran que las cámaras de seguridad demuestran una “desvinculación temporal”, ya que se habría retirado antes del desenlace fatal.
Pertossi también recordó el impacto emocional de la detención en enero de 2020. Relató que el momento en que la policía les informó la gravedad de lo ocurrido fue un quiebre absoluto. “Cuando dijo ‘ustedes mataron a un pibe’, se me cayó el mundo entero”, rememoró desde el penal, reflejando el inicio del proceso que lo mantiene privado de su libertad junto a los otros siete condenados por el asesinato frente al boliche Le Brique.
Actualmente, el mapa de condenas divide al grupo en dos escalas: Máximo Thomsen, Ciro Pertossi, Enzo Comelli, Matías Benicelli y Luciano Pertossi cumplen cadena perpetua como coautores. En tanto, Ayrton Viollaz, Blas Cinalli y Lucas Pertossi fueron sentenciados a 15 años. Con esta aparición pública, Lucas se convierte en otro de los integrantes del grupo en romper el pacto de silencio, buscando que la Justicia revise su grado de responsabilidad en una causa que ya está en su etapa final de apelaciones.
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