
El juicio oral por el Caso Cuadernos sumó este martes una de las declaraciones más esperadas de la etapa actual del proceso. El financista Leonardo Fariña, conocido por haber colaborado como arrepentido en distintas investigaciones vinculadas a presuntas maniobras de corrupción durante el kirchnerismo, brindó testimonio ante el Tribunal Oral Federal N°7 y realizó afirmaciones que comprometieron al empresario Lázaro Báez.
La audiencia se reanudó luego de que la declaración prevista para la semana pasada fuera suspendida debido a problemas de conectividad en los tribunales federales de Comodoro Py. Además de Fariña, estaban convocados para esta jornada tres pilotos que integraron la flota presidencial durante los gobiernos kirchneristas.
Durante su exposición, Fariña sostuvo que la empresa Austral Construcciones dependía casi exclusivamente de fondos provenientes del Estado. Según explicó, al analizar la situación financiera de la compañía advirtió que “la totalidad de los ingresos venían por parte del Estado” a través de contratos de obra pública.
El financista también afirmó que las empresas de Báez gozaban de una velocidad de cobro excepcional respecto de otros contratistas. “Báez levantaba un teléfono, iba y cobraba”, aseguró, al tiempo que vinculó esa situación con la relación que mantenía con el entonces secretario de Obras Públicas, José López.
Otro de los momentos destacados de la audiencia llegó cuando describió la relación entre el fallecido ex presidente Néstor Kirchner y el empresario santacruceño. Bajo juramento de verdad, Fariña sostuvo que Báez era “un depositario de confianza” del ex mandatario y que ambos mantenían una amistad estrecha junto con vínculos comerciales.
Asimismo, el arrepentido hizo referencia a presuntas prácticas de cartelización dentro de la Cámara Argentina de la Construcción. Según relató, existía un sistema mediante el cual determinadas empresas acordaban de antemano quiénes competirían y quiénes resultarían adjudicatarias de las obras públicas, simulando procesos licitatorios competitivos.
“Había cierta cartelización. Se acordaba qué empresas se presentaban y cuáles no, para mostrar que la licitación estuvo bien adjudicada”, declaró ante el tribunal.
En otro tramo de su testimonio, explicó que Austral Construcciones proyectaba ingresos sobre futuras obras que aún no habían sido licitadas, situación que consideró una irregularidad vinculada a la influencia que Báez tenía dentro del esquema de contratación estatal.
La jornada continuó con preguntas de las defensas de los imputados. Entre ellas, el ex funcionario Rafael Llorens interrogó a Fariña sobre distintas referencias realizadas en declaraciones previas. El financista respondió que parte de esa información le había sido suministrada por su entonces abogado, Franco Bindi.
Fariña también recordó que decidió presentarse por iniciativa propia ante la fiscalía de Carlos Stornelli en agosto de 2018 para aportar información en la investigación de los Cuadernos. “Toqué la puerta”, relató al recordar aquel momento, pese a encontrarse bajo el régimen de protección de testigos.
El juicio investiga el presunto sistema de recaudación y traslado de dinero ilegal descripto en los cuadernos del ex chofer Oscar Centeno. Entre los acusados figuran la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, ex funcionarios nacionales, empresarios y contratistas de la obra pública.
La declaración de Fariña es considerada clave para el avance del proceso debido a su participación en otras causas emblemáticas relacionadas con presuntas maniobras de corrupción y lavado de dinero durante los gobiernos kirchneristas.
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