
La investigación del caso del Propofol sigue sumando capítulos, en las últimas horas se agregaron nuevos elementos tras el allanamiento ordenado por el Juzgado Criminal y Correccional N° 60.
Tras el allanamiento a la vivienda de la médica residente Chantal “Tati” Leclercq, en el marco de la causa que intenta esclarecer la muerte del anestesista Alejandro Zalazar y un presunto circuito ilegal de drogas hospitalarias.
El operativo se llevó a cabo en el country Santa Bárbara, en Tigre, y estuvo a cargo de un trabajo conjunto entre fuerzas de seguridad bonaerenses y porteñas. Durante el procedimiento, las autoridades secuestraron dispositivos electrónicos —entre ellos un celular, una tablet y otros equipos— que serán peritados en busca de información relevante para la causa.
Según fuentes judiciales, el objetivo principal es analizar comunicaciones, registros y posibles vínculos entre los involucrados en la investigación, que incluye tanto la muerte del médico como el supuesto desvío de anestésicos como Propofol y otras sustancias de uso hospitalario.
En paralelo, se confirmó que en el domicilio de Leclercq no se encontraron fármacos, pese a que formaban parte de los elementos buscados por la Justicia. La médica, que estuvo presente durante el allanamiento, colaboró con el procedimiento y, hasta el momento, no figura formalmente imputada en la causa por la muerte de Zalazar, aunque sí aparece vinculada como persona de interés.
El caso investiga un entramado más amplio que apunta a la posible sustracción de medicamentos de hospitales para su uso fuera del ámbito médico. En ese contexto, Leclercq quedó en el centro de la escena por su presunta conexión entre distintos protagonistas del expediente.
La causa sigue en pleno desarrollo y ahora las pericias sobre los dispositivos incautados serán clave para determinar responsabilidades y avanzar en una investigación que combina consumo de sustancias, presuntas irregularidades médicas y una muerte aún bajo análisis judicial.
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