
El mercado tecnológico nacional vive horas de cambio profundo. Este jueves entra en vigencia la segunda etapa del Decreto 333/2025, que elimina por completo los aranceles de importación para teléfonos celulares. Tras la reducción inicial que se aplicó en mayo del año pasado —cuando el impuesto bajó del 16% al 8%—, el Gobierno Nacional decidió llevar la alícuota a 0% para fomentar la competencia y tratar de frenar el contrabando, que hoy explica uno de cada tres teléfonos vendidos en el país.
Desde el sector mayorista anticiparon que el impacto real en el bolsillo se empezará a notar con fuerza en febrero, una vez que ingrese la nueva mercadería por vía aérea. Se espera una baja promedio del 10%, aunque algunos distribuidores oficiales de marcas como Apple ya se adelantaron a la medida ajustando sus listas de precios con el lanzamiento del flamante iPhone 17.
La medida generó una lógica preocupación en el polo industrial de Tierra del Fuego. Con el arancel cero para lo importado, la producción nacional pierde uno de sus principales escudos. Para compensar este golpe, el Gobierno mantiene la eliminación de impuestos internos para los equipos fabricados en la isla, buscando que las plantas de Río Grande y Ushuaia sigan siendo competitivas. Sin embargo, los industriales advierten que el ahorro impositivo se está esfumando por la subida del precio de las memorias, un insumo que hoy es oro puro debido a la explosión de la Inteligencia Artificial
A pesar de la rebaja, Argentina todavía está lejos de los precios de Miami o Asunción. Un iPhone 17 Pro Max de 256 GB, por ejemplo, cuesta hoy en el mercado local cerca de $2.999.999, un valor que todavía supera por un 41% al de Estados Unidos. Los especialistas sostienen que la brecha se está achicando, pero mientras sigan vigentes el IVA del 21% y otros tributos internos, el “tour de compras” al exterior o el mercado informal seguirán siendo opciones atractivas para quienes pagan al contado.
La gran apuesta para este 2026 es que, con la eliminación del arancel, las cadenas de electrodomésticos recuperen volumen de venta y mejoren la financiación, el verdadero fuerte del mercado local. La Mesa de Competitividad del sector tecnológico sigue trabajando para bajar los costos logísticos —como el uso de bitrenes para el transporte— y así tratar de que renovar el teléfono no sea una misión imposible para el laburante.
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