
Chile atraviesa una emergencia por incendios forestales que han cobrado la vida de al menos 19 personas y provocado la evacuación de decenas de miles de habitantes, principalmente en las regiones de Ñuble y Bío Bío, en el centro-sur del país.
El presidente Gabriel Boric declaró el estado de catástrofe en esas zonas, una medida que permite movilizar recursos extraordinarios, coordinar con las Fuerzas Armadas y reforzar las operaciones de combate contra las llamas que avanzan bajo condiciones climáticas extremas.
Según informes oficiales y testimonios desde el terreno, los incendios, impulsados por temperaturas inusualmente altas y vientos fuertes, han consumido miles de hectáreas de bosques y vegetación, destruyendo cientos de hogares y obligando a más de 50.000 personas a abandonar sus viviendas.
🇨🇱 | Devastación captada en video tras un catastrófico incendio forestal en Punta de Parra, cerca de Tomé, Región del Biobío, Chile. pic.twitter.com/3DqROiEEfR
— Alerta Mundial (@AlertaMundoNews) January 19, 2026
Las autoridades sanitarias y de protección civil mantienen esfuerzos para asistir a los damnificados, con 150 aeronaves y brigadas trabajando en los focos más activos, y habilitando centros de acopio y albergues para quienes han perdido sus hogares o han sido evacuados preventivamente.
En varias localidades cercanas a Concepción, Penco y Lirquén, las llamas avanzaron con rapidez, superando la capacidad de contención en algunas áreas y dejando escenas de devastación. Los equipos de emergencia han advertido que las altas temperaturas esperadas en los próximos días podrían intensificar aún más la situación, complicando la labor de los bomberos.
La catástrofe se produce en pleno verano austral y agrava una temporada de incendios que ya había mostrado altos índices de actividad en las últimas semanas, alertando a autoridades, comunidades y organizaciones ante un escenario de mayor vulnerabilidad ante fenómenos climáticos extremos.
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