
Un auto mal estacionado y una descarga sospechosa de mercadería terminaron destapando una compleja maniobra de narcotráfico. La Policía de la Ciudad desbarató una organización que comercializaba y distribuía alimentos impregnados con cocaína, en un operativo que culminó con ocho personas detenidas y más de 15 toneladas de productos contaminados con droga incautados.
El hallazgo ocurrió durante una recorrida preventiva en el barrio porteño de Once, Buenos Aires, Argentina, cuando agentes detectaron un vehículo mal estacionado mientras varias personas descargaban bultos de una Renault Kangoo que bloqueaba la vía pública.
Cuando los oficiales intervinieron por la infracción, el conductor explicó que transportaba mercadería proveniente de Liniers, Buenos Aires, Argentina con destino al Hotel Buey, ubicado sobre la avenida Rivadavia al 2900. Sin embargo, algo llamó la atención de los agentes dentro de las cajas.
La prueba que reveló la droga
Los policías pidieron abrir algunos bultos y encontraron una sustancia similar al grafito dentro de los alimentos. Ante la sospecha, realizaron un test rápido. “Sacaban una papa disecada, le hacían la prueba de coca y daba azul”, explicaron fuentes de la investigación al describir el resultado positivo del análisis.
El procedimiento se repitió en 11 cajas que contenían chizitos, pistachos, fideos, carne enlatada y leche en polvo, y todas dieron positivo para clorhidrato de cocaína.
En total, en ese primer procedimiento se incautaron 62 kilogramos de alimentos contaminados con droga cerca de Plaza Miserere. El conductor de la camioneta, un hombre oriundo de Isidro Casanova, fue el primer detenido en la causa.
Durante el operativo, los changarines que manipulaban la carga revelaron un dato clave para los investigadores. “Esa mercadería a posteriori iba a ser trasladada a un micro de larga distancia que saldría esa misma noche”, explicaron las fuentes del caso.

A partir de esa información, el juez Sebastián Ramos, titular del Juzgado Criminal y Correccional Federal N°9, ordenó un allanamiento en un predio ubicado en Palmar al 7200, Liniers, Buenos Aires, Argentina.
El hallazgo: 15 toneladas de alimentos con cocaína
En el lugar funcionaba un complejo con dos locales al frente, cinco depósitos y seis viviendas, donde los investigadores encontraron bultos similares a los secuestrados en Once.
Las pruebas realizadas al azar confirmaron las sospechas: todos los productos estaban impregnados con cocaína. En total, los agentes de la División Investigaciones Comunales 3 (DIC3) secuestraron:
- 301 bultos de mercadería contaminada
- Snacks, papas disecadas, carne envasada y otros alimentos
- Un peso total de 15.200 kilogramos
Entre los productos incautados incluso había una caja con queso tipo casero contaminado con la droga.
Durante el allanamiento fueron detenidas siete personas más —cuatro hombres y tres mujeres—, todas de nacionalidad boliviana y domiciliadas en el lugar. Además, la policía secuestró:
- siete teléfonos celulares
- una máquina contadora de dinero
- 120.000 pesos en efectivo
- documentación relevante para la causa
La investigación determinó que los alimentos llegaban desde Bolivia ya impregnados con cocaína hasta el depósito de Liniers, donde eran acopiados, empaquetados y luego trasladados a Once. Desde allí, la mercadería era enviada en micros de larga distancia hacia el sur del país, con destino final en Cipolletti.
La investigación se desarrolla bajo la Ley de Drogas 23.737, mientras que los ocho detenidos permanecen incomunicados por orden del juez Sebastián Ramos. El predio allanado en Liniers fue clausurado, y las autoridades aguardan los resultados de las pericias químicas que determinarán cuánta droga contenían exactamente los alimentos secuestrados.
Comentarios