
La causa por el gravísimo accidente ocurrido en la zona norte de Pinamar sumó un nuevo capítulo tras las primeras declaraciones públicas de Manuel Molinari. El empresario oriundo de Junín, quien manejaba la camioneta Volkswagen Amarok que impactó contra el UTV donde viajaba el pequeño Bastián Jerez, de 8 años, utilizó sus redes sociales para enviar un mensaje en medio de la investigación por lesiones culposas.
“Pido prudencia, respeto y sobre todo oraciones por él y su familia”, escribió Molinari en un breve comunicado subido a sus historias de Instagram. El joven empresario agradeció los mensajes de apoyo que recibió en estos días y subrayó que, más allá del proceso legal, su prioridad absoluta es la recuperación del menor, quien permanece internado en estado crítico tras las intervenciones quirúrgicas de urgencia.
A pesar del tono conciliador del posteo, la tensión entre las partes es total. La madre de Bastián se manifestó públicamente y apuntó de forma directa contra Molinari, responsabilizándolo por la maniobra que terminó en el siniestro. Según el relato de la familia del niño, la camioneta habría actuado con negligencia en una zona de tránsito complejo.
Actualmente, ambos vehículos permanecen secuestrados por orden judicial para realizar las pericias mecánicas y accidentológicas correspondientes. Estas pruebas serán fundamentales para determinar la velocidad a la que circulaban y el punto exacto del impacto en la arena. “Confío en que la verdad y la justicia van a aclarar las cosas”, cerró el conductor de la camioneta en su descargo.
El caso de Bastián volvió a poner en agenda la falta de control en los médanos durante este enero de 2026. Mientras los médicos hacen lo imposible por salvar al nene, la fiscalía analiza los testimonios de quienes presenciaron el choque en una zona que, como bien comentábamos antes con Hugo Manso, parece haberse convertido en tierra de nadie.
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