
Este último domingo se llevaron a cabo las elecciones en Alemania, que significaron la salida de Angela Merkel tras 16 años como canciller. La referente de la Unión Demócrata Cristiana de Alemania decidió retirarse de la política por razones personales y colocó como candidato a Amir Laschet, quien terminó segundo en las urnas tras Olaf Scholz, quien fuera ministro de Finanzas del gobierno de coalición merkelista.
Juan Dillon, periodista argentino en Alemania, señaló en Antes de Todo de Radio Boing: “En términos de comparación con la idiosincracia argentina, los alemanes lo han tomado con absoluta sobriedad”. Y añadió: “Si bien los cambios en términos históricos son bastante profundos, inicia un cambio de mucha complejidad, en términos también de la fragmentación política que se dio en las urnas este domingo”.

“Merkel se va con un 80% de imagen positiva, dejando como candidato a un hombre que salió segundo, con el triunfo de la socialdemocracia. Comienza un camino de alianzas para el gobierno”, destacó el especialista en referencia a lo que será el conformado del nuevo equipo de dirección.
En ese sentido, Dillon planteó en diálogo con Gabriel Pennise y Alejandro Burani que “lo primero que tiene que hacer Merkel es que se conforme un gobierno y se decida quién va a ser el nuevo canciller”. “Es un proceso que puede tomar meses. La última vez que Ángela fue designada en ese puesto, tardó 6 meses en confirmarse. Por lo cual lo primero que tiene que hacer es sostener una transición con su partido político como ‘perdedor’. Yo creo que se tomará el tiempo personal que la ha llevado a tomar esta decisión de dejar la cancillería después de 16 años”, explicó.
Por su parte, el periodista trazó un paralelismo entre la Argentina y Alemania, y dejó en claro que los problemas son similares, a pesar de la gravedad de cada uno: “La agenda coyuntural de los pueblos a veces son parecidas, pero el tamaño no es parecido. En Alemania el problema puede ser económico, pero no inflacionario, sino de poder adquisitivo, en la búsqueda de recuperación de ella. Aquí se pelea por un aumento en el salario mínimo de 12 euros, que puede parecer poco si se tienen en cuenta los problemas que tiene la Argentina. Acá hay problemas habitacionales o de flujos inmigratorios”.
“En determinadas materias, sobre todo las europeas, las autoridades entrantes se mantendrán en la misma tesitura, en la búsqueda por mantener la Unión abroquelada”, destacó Dillon. Y concluyó: “Los gobiernos que llegan son de coaliciones. Por lo que por un lado habrá continuidad y por otro, actores que buscarán una heterodoxia que no tenía Merkel”.
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