
La investigación por la muerte de Ángel, el nene de 4 años que falleció en Comodoro Rivadavia, dio un giro en las últimas horas luego de que las primeras pericias confirmaran la presencia de lesiones internas. A partir de esos resultados, la Fiscalía señaló a la madre y a su pareja como los principales sospechosos del hecho.
El caso se inició el domingo 5 de abril, cuando el niño fue trasladado de urgencia al Hospital Regional por su madre tras descompensarse en su casa. Según ese primer relato, el menor estaba durmiendo cuando advirtieron que no respiraba. A pesar de los intentos de reanimación, murió poco después por un paro cardiorrespiratorio.
Sin embargo, entre el 7 y el 9 de abril comenzaron a conocerse los primeros informes forenses que pusieron en duda esa versión inicial. Los estudios detectaron lesiones internas, especialmente en la cabeza, que en principio no serían compatibles con una muerte natural.
Con estos nuevos elementos, la Justicia ordenó allanamientos en la vivienda, secuestró teléfonos celulares y avanzó en la reconstrucción de las últimas horas del nene. El objetivo es determinar cómo y cuándo se produjeron esas lesiones.
El fiscal del caso, Cristian Olazábal, confirmó que la madre y su actual pareja quedaron bajo la lupa. “Son los principales sospechosos”, sostuvo, y precisó que ambos ya están formalmente imputados, aunque todavía no se definió con exactitud la mecánica del hecho.
Según explicó, las sospechas se concentran en quienes estuvieron con el niño en sus últimas horas, por lo que no fueron citados como testigos y sobre ellos pesa una medida de arraigo con control policial para evitar que abandonen la ciudad. Además, indicó que estudios complementarios serán clave para determinar si las lesiones fueron producto de un golpe, un zamarreo o alguna patología previa.
En paralelo, el caso expuso un fuerte conflicto familiar. El padre del nene aseguró públicamente: “Lo mataron”, y cuestionó decisiones judiciales que habían otorgado la tenencia a la madre semanas antes. Por su parte, la mujer negó cualquier responsabilidad: “Yo no maté a mi hijo”, afirmó.
Mientras tanto, la Fiscalía también analiza las actuaciones del fuero de Familia para comprender cómo se resolvió el cambio en el cuidado del menor y si existieron fallas en los controles estatales. La causa sigue abierta y sin detenidos, a la espera de los resultados definitivos de la autopsia, que serán determinantes para esclarecer qué ocurrió con Ángel y definir la situación procesal de los imputados.
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