Boca sacó adelante en San Pablo un partido para el infarto, empató 1-1 y tras el 0-0 de la ida fue a penales ante Palmeiras, una instancia en donde sabe que puede descansar en la figura de Sergio Romero, una fija de heroísmo contra los disparos desde los doce pasos. La fórmula no falló, fue 4-2 en el desempate y ahora todo es alegría Xeneize, que podrá ir por su sueño en una nueva final de Copa Libertadores, esta vez contra Fluminense.
El encuentro comenzó favorable para el elenco dirigido por Almirón, que a los pocos minutos aprovechó una guapeada de Merentiel por la izquierda y la llegada de Cavani por el otro lado. El uruguayo se arrojó contra el palo para llegar al centro atrás y anotó lo que sería el único tanto de la visita en la vuelta de la semifinal de Copa Libertadores.
El segundo tiempo tuvo un devenir de infarto para Boca. Entre que salió demasiado retrasado y los cambios locales, con el ingreso de los jóvenes picantes Endrick y Kevin, Palmeiras cambió la cara y comenzó a apretar fuerte. Marcos Rojo no tardó en salvarse de la tarjeta roja, pero le dieron una amarilla que gravitaría muy poco después. Muy pronto, Almirón se decantó por la línea de cinco, sacando a Merentiel por Bruno Valdez. Enseguida, Mayke y Ze Rafael le dieron trabajo a Romero, pero los peores temores visitantes se hicieron carne a los 20, cuando Rojo bajó a Kevin y se despidió por doble amarilla.
Allí, Almirón buscó cerrar al límite la persiana y sacó al siempre encendido Valentín Barco, exponiéndose aún más a los cuestionamientos. Romero aguantó los trapos ante un cabezazo de Rony, pero a los 27 Joaquín Piquerez lo batió desde afuera con un disparo bajo a su derecha. A esa altura, el Verdao parecía un vendaval al que solo servía contenerlo rezándole al reloj. Sin embargo, las emociones llegarían recién en el tiempo adicionado, con Romero salvando ante una chilena de Rony y Weverton frente a Cavani. Y no hubo tiempo para más.
El ex arquero de la Selección Argentina volvió a ser fundamental en la definición por penales, atajando los dos primeros remates de la serie. En primer lugar al defensor lateral Raphael Veiga con un atajadón sobre su mano izquierda y a mano cambiada, luego acertó la intención del zaguero paraguayo Gustavo Gómez y detuvó su remate a la derecha abajo.
ROMERO, LOCURA.
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— SportsCenter (@SC_ESPN) October 6, 2023
De esta manera, Boca superó a Palmeiras por 4-2 y jugará la final de la Copa Libertadores ante Fluminense en Rio de Janeiro el próximo 4 de noviembre. El guardameta, que pasó por Manchester United, atajó dos penales en los octavos de final ante Nacional de Montevideo y uno ante Racing en los cuartos de final. Luego de sendos empates en tiempo reglamentario.

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