
Con el peronismo dividido y el respaldo de bloques aliados, el oficialismo consiguió este miércoles la aprobación con media sanción del proyecto de ley que ratifica el acuerdo comercial entre el Mercosur y la Unión Europea. La iniciativa fue avalada por una amplia mayoría en la Cámara de Diputados, con 203 votos afirmativos, 42 negativos y cuatro abstenciones.
El resultado reflejó no solo el acompañamiento de los bloques dialoguistas, sino también una fuerte fractura interna en Unión por la Patria. Mientras 43 diputados peronistas votaron a favor del acuerdo —entre ellos el jefe del bloque, Germán Martínez—, otros 38 legisladores alineados con La Cámpora, el kirchnerismo duro y el espacio referenciado en Juan Grabois rechazaron la iniciativa. Los cuatro votos restantes se repartieron entre abstenciones y ausencias.
La Libertad Avanza logró sumar los apoyos del PRO, la UCR, Provincias Unidas y otros espacios considerados dialoguistas, lo que le permitió al oficialismo avanzar con una de las principales apuestas comerciales del Gobierno en el inicio del año legislativo.
El proyecto fue incorporado a la agenda de sesiones extraordinarias luego de la firma del acuerdo comercial, que se concretó el pasado 17 de enero en Asunción, Paraguay, país que ejerce actualmente la presidencia pro tempore del Mercosur. El acto contó con la presencia del presidente argentino, Javier Milei, junto a sus pares de Paraguay, Santiago Peña, y de Uruguay, Yamandú Orsi. En contraste, el presidente de Brasil, Lula da Silva, se ausentó de la ceremonia, marcando las diferencias internas que aún persisten dentro del bloque regional.
El acuerdo, cuya extensión supera las 5.000 páginas traducidas a varios idiomas, busca ratificar legislativamente el entendimiento alcanzado entre ambos bloques económicos. Entre sus principales puntos, prevé la eliminación de aranceles para más del 90% de las exportaciones del Mercosur y una reducción significativa de las barreras de acceso para bienes industriales y tecnológicos provenientes de Europa, lo que el Gobierno presenta como una oportunidad para ampliar mercados y mejorar la competitividad.
Sin embargo, pese a la media sanción obtenida en el Congreso argentino, el tratado aún no puede entrar en vigencia. El Parlamento Europeo resolvió que el acuerdo sea revisado por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea, que deberá analizar su impacto y definir si se ajusta al marco jurídico comunitario. Ese proceso podría extenderse por varios meses e incluso hasta dos años.
En paralelo, circula la posibilidad de que la Comisión Europea impulse una aplicación provisoria del acuerdo mientras se resuelve la revisión judicial, una alternativa que permitiría adelantar algunos de sus efectos comerciales. La definición, no obstante, dependerá del consenso político dentro de la Unión Europea y de la evaluación legal del tribunal.
Con la media sanción en Diputados, el proyecto ahora deberá ser tratado por el Senado, en un escenario que anticipa nuevas tensiones políticas y un debate que volverá a poner en primer plano las diferencias internas dentro del peronismo y la estrategia de inserción internacional del Gobierno.
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