
El ex jefe de la SIDE Rosario, Iván Roberto Jokanovich, fue condenado a un año y seis meses de prisión efectiva por utilizar información reservada de investigaciones judiciales para favorecer a personas vinculadas con organizaciones narcocriminales. La sentencia fue dictada por el Tribunal Oral en lo Criminal Federal N.º 1 de Rosario, que además le impuso tres años de inhabilitación especial para ejercer funciones públicas.
La resolución, firmada el pasado 20 de octubre por el juez de cámara Ricardo Moisés Vásquez, homologó un acuerdo de juicio abreviado presentado por la Fiscalía Federal a cargo de Federico Reynares Solari. De esta manera, Jokanovich reconoció su responsabilidad penal en los hechos que se le atribuyeron y aceptó la pena acordada con la acusación. Actualmente se encuentra detenido en el Complejo Penitenciario Federal I de Ezeiza. La causa se origina en una investigación de la Procuradoría de la Narcocriminalidad (PROCUNAR) encabezada por el fiscal Matías Scilabra.
La investigación estableció que Jokanovich, quien integraba la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), proporcionó información sensible a Juan José Raffo, un ex policía vinculado con una organización criminal investigada por narcotráfico. Entre los datos que filtró había detalles de seguimientos realizados por Gendarmería Nacional y de intervenciones telefónicas ordenadas en el marco de una pesquisa federal. Según la sentencia, esa información permitió que Raffo eludiera medidas investigativas y evitara ser detenido.
Pero no fue el único destinatario de sus comunicaciones. El fallo también reconstruyó los contactos que mantuvo con Mariano Ríos Artacho, cuando este era fiscal del Ministerio Público de la Acusación. Jokanovich le habría advertido que estaba siendo investigado en el ámbito federal por su posible vinculación con Raffo, quien utilizaba un Chevrolet Cruze registrado a nombre del funcionario judicial. Incluso, según las constancias incorporadas al expediente, le aseguró que podía manejar la situación desde el ámbito nacional y conseguir que lo apartaran de la investigación.
Cabe recordar que Ríos Artacho renunció a su cargo como fiscal cuando iba camino a ser destituido por la Legislatura, en medio de varias denuncias. Y cuando ya ejercía su trabajo como abogado en la actividad privada, salió a la luz una nueva investigación en contra suya que lo encontró como presunto jefe de una asociación ilícita que tenía como fin desviar fondos judiciales. En la audiencia, el ex fiscal reconoció las maniobras y dijo que lo había hecho por ser ludópata, lo que lo decidió a cubrir con fondos públicos deudas de juego.
Los jueces también valoraron los resultados de la pericia realizada sobre el teléfono celular secuestrado al ex agente de inteligencia. Allí encontraron conversaciones con Raffo y Ríos Artacho, registros de mensajes eliminados y otros elementos que permitieron reconstruir los contactos. Para el tribunal, el conjunto de las pruebas corroboró que Jokanovich accedió a información de investigaciones en las que no tenía intervención institucional autorizada y la utilizó para favorecer a personas investigadas.
La condena contempla los delitos de encubrimiento agravado —por tratarse de hechos precedentes especialmente graves y por su condición de funcionario público— e incumplimiento de los deberes de funcionario público, en concurso con una infracción a la Ley Nacional de Inteligencia. Esta última se relaciona con haber mantenido contactos con un funcionario judicial provincial sin la autorización que exige la normativa vigente.
Además de la pena de prisión y la inhabilitación, el tribunal ordenó el decomiso de los elementos secuestrados durante los allanamientos realizados en mayo de 2024 en dos domicilios de calle Ituzaingó al 1000 de Rosario. Entre ellos había armas de fuego, municiones, manuales de inteligencia, teléfonos, computadoras, dispositivos de almacenamiento y dinero en efectivo.
Comentarios