
La investigación por el doble asesinato que sacudió el inicio del 2026 en el río Coronda sumó datos clave en las últimas horas. Las autoridades confirmaron que los dos hombres hallados sin vida dentro de una embarcación a la deriva eran familiares: se trata de José Oscar Cabrera y Félix Martín Cabrera, quienes mantenían un vínculo de primos y se dedicaban a la pesca.
Ambos tenían domicilio en el barrio Alto Verde, una zona ubicada a unos 30 kilómetros del lugar donde los vecinos divisaron la lancha sin rumbo. El hallazgo se produjo luego de varios llamados al 911 que alertaban sobre la presencia de dos personas inmóviles a bordo de la nave, junto a los restos de un animal muerto, lo que activó de inmediato el protocolo de emergencias.
El fiscal Carlos Lacuadra, a cargo de la causa, ya recibió los primeros informes que describen una escena de extrema violencia. Los cuerpos presentaban múltiples impactos de bala y, según los cartuchos encontrados, los atacantes dispararon a muy corta distancia. Por las características del hecho, los investigadores hablan de un “fusilamiento” liso y llano.
Si bien la policía no descarta ninguna línea de investigación, la teoría con más fuerza vincula el doble crimen con un enfrentamiento por cuatrerismo. La presencia de un animal muerto en la lancha refuerza la sospecha de que los Cabrera podrían haber estado involucrados en una disputa territorial o un robo de ganado en las islas santafesinas, una problemática que viene creciendo en los últimos meses.
La justicia ordenó el traslado de los cuerpos para la realización de las autopsias de rigor, mientras los peritos de criminalística trabajan sobre la embarcación en busca de huellas o rastros de los agresores. Por ahora, no hay detenidos por el caso, pero el entorno de las víctimas ya prestó declaración para intentar reconstruir con quiénes tuvieron contacto los pescadores antes de salir al río en la jornada fatal.
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