
La dictadura de Cuba, encabezada por Miguel Díaz-Canel, confirmó este lunes que mantuvo una reunión oficial con una delegación de Estados Unidos en La Habana, en medio del agravamiento de la crisis energética y el endurecimiento del bloqueo petrolero impuesto por Washington desde enero.
El encuentro fue reconocido por Alejandro García del Toro, subdirector general de la Cancillería para asuntos estadounidenses, quien aseguró que la principal prioridad del régimen fue reclamar el fin de las sanciones energéticas. En ese sentido, afirmó: “La eliminación de este bloqueo es fundamental y constituye un castigo colectivo injustificado sobre el pueblo de Cuba”.
Según explicó el funcionario, el intercambio entre ambas partes se desarrolló sin condiciones impuestas ni plazos definidos. “No hubo tono ni planteamiento impositivo alguno, tampoco plazos conminatorios, contrario a lo que se ha dicho por algunos medios de prensa”, sostuvo, y agregó: “El intercambio fue serio y respetuoso”.
Pese a la versión oficial cubana, desde Estados Unidos trascendieron otras condiciones sobre la mesa de negociación. Medios como Axios señalaron que la delegación norteamericana habría solicitado la liberación de presos políticos en un plazo de dos semanas, como gesto inicial para avanzar en el diálogo.
Entre los nombres mencionados figuran los artistas disidentes Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo. Además, se informó que en las conversaciones participó Raúl Guillermo Rodríguez Castro, señalado como una figura clave en el inicio de los contactos bilaterales.
El diálogo se produce en un contexto crítico para la isla, marcado por el endurecimiento del embargo energético tras la captura del líder venezolano Nicolás Maduro en Caracas, lo que dejó a Cuba sin su principal proveedor de crudo.
Actualmente, el país produce solo el 40% del combustible que necesita, lo que provocó apagones masivos, racionamiento de gasolina y una fuerte paralización de actividades productivas y de transporte.

En los últimos meses, la isla atravesó la peor escasez de combustible en décadas, con un leve alivio a fines de marzo tras la llegada de un carguero ruso. Sin embargo, los cortes eléctricos y el desabastecimiento persisten, incrementando la tensión social.
Desde el régimen insisten en que las sanciones también afectan a terceros países. “Es un acto de coerción económica”, afirmó García del Toro, al referirse a las restricciones que desalientan la exportación de combustible hacia Cuba.
Si bien no se brindaron detalles específicos sobre la agenda, el funcionario cubano reconoció que durante la reunión se abordaron temas de interés mutuo, aunque persisten profundas diferencias en derechos humanos y política interna. Según las versiones difundidas, Estados Unidos también habría planteado reformas económicas y la posible habilitación de servicios de internet satelital en la isla.
Hasta el momento, ni La Habana ni Washington informaron resultados concretos ni confirmaron la continuidad de las conversaciones. El encuentro, sin embargo, representa el primer reconocimiento público de contactos directos en medio del recrudecimiento de la crisis.
Comentarios